martes, 17 de febrero de 2009

Las puertas de Henoc

Como había escrito en el capitulo anterior, Henoc es un mundo paralelo al mundo humano. Es un lugar ideal para los vampiros. Tiene de todo: Bares, Discotecas, Parques, Circos, Ciber cafés, Bancos…es un mundo al que no le falta nada.

La economía de Henoc se basa en el comercio y en la investigación, puesto a que el recurso vital, la sangre, es tan abundante para nosotros como el oxigeno.

Henoc esta gobernado por trece personas que representan los trece clanes que según leyendas antiguas de Henoc fundaron la ciudad de Henoc que luego paso a ser un mundo.
Estos clanes son: El Clan Monárquico [Ventrue], el Clan de la Bestia [Gangrel], el Clan de la Luna [Malkavian], el Clan de los Ocultos [Nosferatu], el Clan Vagabundo [Ravnos], el Clan de la Rosa [Toreador], el Clan de la Noche [Lasombra], el Clan de los Escultores [Tzimisce], el Clan de la Serpiente [Setitas], el Clan de la Muerte [Giovanni], el Clan de los Sanadores [Salubri], el Clan de los Cazadores [Assamitas] y el Clan Erudito [Brujah]. También hay trece ciudades que llevan sus nombres.

Según lo que leí en la Biblioteca de la ciudad Malkavian, Henoc no ha tenido ningún conflicto bélico durante siglos; pero si hay, como en todo gobierno, un grupo rival del gobierno.
Las entradas al mundo de Henoc están es cualquier parte del mundo humano. Puede estar en tu cuarto, en tu escuela, en tu baño, en tu centro de trabajo o en la cartera de tu novia. Me refiero a los vidrios y cristales.
¿Los vampiros se reflejan? Por supuesto que si, solo tendrían que ver a Shogo que es demasiado preocupado con su aspecto.

Además mientras mejor sea el reflejo del vidrio o el cristal más fácil será ingresar a Henoc. Nosotros los vampiros usamos los espejos como portales que conectan este mundo mortal con nuestro mundo. Claro que no podemos entrar en un espejo pequeño, pero usando Auxpex podemos ver lo que sucede en ese mundo.

En lo que era mi casa, sin saberlo, tenia una entrada a Henoc. En mi sala tenia un gran espejo rectangular. Posiblemente la sombra que vi en mi proceso de conversión era mi creador que había aparecido en mi casa entrando por ese espejo.

Según lo que me cuenta Beckett los vampiros no suelen tener muchos espejos en sus hogares humanos, lo que pasa es que a los vampiros viejos (como yo les digo) no les gustan muchos su espejos, algunos tienen su cuerpo un poco gastado por el paso del tiempo y odian verse feos. Por suerte eso no pasa ni pasara conmigo (recién me comienza agradar la idea de la juventud eterna)

La entrada que me mostró Beckett fue una que nunca, nunca en mi vida se me habría ocurrido.

Hay un lugar en Lince que se llama Centro Comercial Arenales, un lugar en donde hay muchas tiendas de animes y mangas, muñecos de colección, cabinas de Internet, oficinas y cines.

En mi niñez, cuando aun la relación con mi padre era buena, salíamos en familia a pasear por ese centro comercial. Fue ahí donde me compraron mi primer muñeco de los caballeros del zodiaco (o Saint Seiya). Fue el caballero de Leo, mi signo zodiacal.

-Bien Vaynard, ya llegamos-Me dijo Beckett
-Oye, estamos en el C.C. Arenales ¿Es broma o que?
-Aquí esta la entrada mas oculta de Lima-Me dijo Stephanie
-¿Aquí? ¿Y no en Miraflores?
-¿Miraflores? Miraflores es solo un lugar turístico lleno de chicas lindas y sitios donde ocultarse. Pero aquí, en Lince, el mejor lugar para entrar a Henoc es aquí.-Me contesto Stephanie

Estábamos en el sótano del Centro Comercial. Nos pusimos frente a una luna amplia que cubría la entrada de una tienda sin uso.

Era sábado, ese día había muchas personas que se visten de negro (creo que son emos) y entre sus colores y sus ridículos maquillajes, nosotros los vampiros, pasamos desapercibido.

Shogo, Stephanie, Beckett y yo estábamos listos para entrar a Henoc.

-Bien Vaynard, hora de la acción
-Si, vamos amigo.
-Esperen ustedes dos, par de mocosos.- Beckett nos detuvo cogiendonos de los hombros.-No pueden entrar si no llevan esto- Nos mostró una vara de color negro
-¿Y eso?
-Eso es su identificación para ese mundo. Quizás no sepan mucho de la geografía de Henoc pero el lugar a donde ustedes pertenecen geográficamente es a la ciudad Malkavian, y por eso debe llevar esta vara de acero, llamada “Glaicus”.
-¿Glaicus? Espera, son demasiados nombres nuevos para mí por un par de días-Dije

Beckett me dio una Glaicus igual a la de el. Tenía el símbolo de la luna en el mango, símbolo de ser un ciudadano de Malkavian.

-Ah…Entonces eso con lo que lastimaste a Vaynard es una Glaicus
-Si, es un arma muy peligrosa. Esta es una Glaicus de elite, los ciudadanos comunes no tienen Glaicus tan elegantes como ustedes, aunque si tienen Glaicus no son tan elegantes.
-No se que elegante le ve…para mi sigue siendo un pedazo de metal.-Me murmuro Shogo.
-Bien, habiendo dicho esto…Shogo, Vaynard usen Protean para abrir la puerta hacia Henoc.

Nosotros dos nos miramos e hicimos lo que Beckett nos pidió.

Usamos un Protean suave, casi imperceptible si lo hubiéramos usado como ataque.
El vidrio se volvió como liquido, como si fuera una pared de agua.

-Me lleva el condenado sol-murmuro Shogo
-Y que lo digas…-Le respondí yo
-Chicos ya se acostumbraran-Nos dijo Stephanie

Así nos adentramos hacia Henoc, el cambio fue tan duro y rápido que un cuerpo humano común se hubiera congelado en el proceso.





lunes, 16 de febrero de 2009

Mi dramático viaje

Lima es una ciudad cuyo clima no es estable: A veces cuando debe hacer calor hace frió y cuando debe hacer frió hace calor. El clima no es el mejor aquí en la capital, hay demasiada humedad. Recuerdo que, cuando aun era niño y no era vampiro, Lima llego a tener un 98% de humedad en una temporada de invierno.

El calentamiento global tampoco ayuda, puesto que empeora la situación generando un calor en verano que deja de ser agradable y pasa a ser bochornoso, tanto así que no solo incomoda a los pocos vampiros que habitan en Lima en esa época, sino también a los humanos.

Pero Henoc es un lugar que, ya sea por suerte o por alguna magia, esta protegida de esos problemas climáticos. Es un lugar muy agradable para los que gusten de un clima templado.

Por desgracia para ustedes mis queridos lectores humanos, a los cuales estimo mucho y aprovecho para agradecerles sus comentarios en mi blog y en mi correo electrónico, ustedes no pueden ingresar a Henoc. En realidad no es que no puedan entrar, sino que no es recomendable para un humano entrar ahí.

también es una decisión difícil para los vampiros que deciden visitar Henoc puesto a que los vampiros que entrar alguna vez a Henoc tienen que volver por lo menos una vez en la semana, si no cumplen con esa ley pues el vampiro muere.

Lo bueno es que las entradas a Henoc están en cualquier parte del mundo, ya que Henoc es eso: “Un mundo de vampiros para vampiros”

Mi partida fue un poco dramática puesto que me di cuenta de que muchas cosas habían cambiado desde que me volví vampiro.

Mi familia, aquella con la que me había criado, pensaba de que yo era un mounstro y que era un error el que yo aun estuviera con vida. Por otro lado, Maria quería ir a Henoc pero por ser humana no pudo. Fue todo un caos.

-¿Por que no puedo ir con ustedes?
-Por que no es un lugar donde los humanos sean bienvenidos.-Le respondió Beckett
-Vaynard, diles que puedo ir
-Por mas que quiera Vaynard, no puedes ir
-¡¿Pero dime el porque no puedo?!- Dijo Maria con lágrimas en los ojos.
-Por que tu pequeño cuerpo de humano no resistiría y si por algún milagro llegaras a resistir pues durarías poco. Nosotros los vampiros tenemos un olor que nos diferencia de los humanos. Así que en ese lugar serias presa fácil.
-¿Ósea solos los vampiros pueden entrar?
-Exacto-dijo Beckett
-OK, Vaynard conviérteme en una vampiro
-¿Qué?
-Lo que oíste, conviérteme en una vampiro- Maria estaba muy seria y decidida
-No…no puedo
-¿Qué? ¿Por que?
-Es que…no se…no es bueno para ti
-¿Y si es bueno para ti, no? Eres muy egoísta ¡egoísta!
-Cálmate Maria, Vaynard lo dice por tu bien- Le dijo Stephanie
-¿Por mi bien? ¿Cómo sabes que es por mi bien?
-Pues…
-¿O es que acaso que quieres estar con Vaynard y yo te estorbo en eso?

Eso ya era malo, su ira se había convertido en celos. Iba a intervenir pero Shogo me detuvo.

-¿Qué? ¿Vaynard y yo? Reacciona Maria, no hables incoherencias.
-Por que incoherencias ¿Acaso no se puede llegar a dar?
-No digo que no…pero…
-Pero no lo niegas ¿Verdad?
-¿Pero que te pasa mocosa? Le llevo como treinta años a Vaynard.
-¿Y?
-¿Y? Que tu idea es una locura, generada por tu ira de no poder acompañarnos y tus celos enfermizos.

Maria me miro y miro a Stephanie. Luego se puso a llorar. Yo la comprendía, ella quería participar en esto, no por nada había estado junto a nosotros cuando Karl y Vladimir habían atacado a esos niños, o cuando conocí a Beckett.

-¿Por qué? ¿Por qué no puedo ser como ustedes?
-Tu no sabes lo que es ser vampiro, solo tendrías que estar con nosotros y…
-¿Te molesta estar conmigo Vaynard? ¿Es eso?
-No, solo de que…
-¿Solo de que?
-Solo de que extraño a mi familia

Hubo un silencio en la sala. Al parecer todos sabían lo que había pasado un día antes excepto María.

-¿Qué sucedió?
-A Vaynard lo trataron de matar- Dijo Beckett
-¿Qué?
-Lo que escuchaste. Su familia humana trato de matarlo.

Aun me duele recordar ese momento.
_________________________________o__________________________________


La misma noche en que Karl y Vladimir nos dijeron que el enfrentamiento seria en Henoc me fui a ver a mi familia. Quien diría que seria la ultima que los vería.

-¿Los iras a ver?
-Si…Si es cierto lo que dices de Henoc solo podría ver a mi familia una vez a la semana, puesto a que los demás días trabajo y la verdad los extraño.
-Pero te dijeron mounstro, se burlaron de ti, no se…yo que tu no iría a verlos.
-Lo se Shogo, pero son mi familia, deben saber que me voy a un lugar donde quien sabe si regrese con vida.
-Este bien Vaynard yo te apoyo-Me dijo Stephanie- Pero te vamos a acompañar.
-¿Qué?
-Si te vamos a acompañar amigo, además quiero ver donde te criaste
-No, gracias, odio las visitas.

Stephanie y Shogo me cogieron de los brazos y me llevaron hacia mi casa.

Cuando estábamos en la puerta de mi casa me entro la duda

-Chicos la verdad no se si deba entrar
-Son solo humanos, ¿Qué te podrían hacer?
-Nada, mi familia no me lastimaría.

Entramos a mi casa.

-Mamá, ya llegue, soy Vaynard.
-Hijo, ven estoy en la cocina.-Me respondió mi madre con un tono calmado.

Avance unos pasos y Shogo me detuvo

-Espera Vaynard, esto lo he visto en una película de terror: Te llaman a la cocina y te clavan un cuchillo en el corazón. Ten cuidado.
-Shogo, es mi madre ¿Por qué querría matarme?
-No lo se…intuición

Suspire y avancé a la cocina. Sentía algo raro, eso nunca lo había sentido en mi vida. Sentía pena, mucha pena e ira.

-Dime madre
-Siéntate

Yo le obedecí sin decir una palabra

-Hable con tu hermano, y me dijo de…
-¿Cómo esta el?
-El esta…bien- Me dijo mi madre seria
-Me alegro.
-El punto es de que ya aceptamos el hecho de que tú eres un vampiro
-Mamá, esta bien, no hay de que….
-No he terminado- hizo una pausa- Por tal motivo hemos decidido…

Cayeron dos lágrimas de sus ojos.

-Má, ¿Estas bien?
-No, no lo estoy Vaynard…eres un vampiro, un ser malvado que se alimenta de sangre de gente inocente ¿Y me preguntas si que estoy bien?
-Pero, mamá, solo ataco a seres malos, a ladrones, asesinos, violadores y demás.
-¡Ya cállate Vaynard! ¡Tu eres un ser demoníaco y como tal debes morir!

En ese momento sentí una hoja fría de acero que atravesó mi pecho. Era un cuchillo que, por suerte, no toco mi corazón.

Cuando voltee para ver a mi agresor me lleve una sorpresa horrible: Era mi hermano.
Se encontraba atrás mió, esperando la orden de mi madre para acabar conmigo.

Me levante de la silla

-Fallaste-Le dijo mi madre a mi hermano
-Le cortare el cuello.

No lo podía creer mi propia familia me quería muerto. Ya estaba muerto pero ellos en su pensamiento humano querían acabar conmigo.

Shogo y Stephanie aparecieron en la cocina para suerte mía
Si en ese momento ellos no hubieran aparecido posiblemente yo ahora estaría muerto.

-Ellos también son vampiros- Grito mi madre
-Fuera demonios-Grito mi hermano
-Vaynard, ¿Eres adoptado o que? Tu familia es demasiado estúpida.

Yo no decía nada, estaba muy triste.

Stephanie empujo a mi hermano y a mi madre mientras que Shogo me quito el cuchillo que atravesó mi hermano en mi pecho.

Salimos de mi casa. Mientras mis heridas sanaban a una velocidad muy rápida Stephanie me abrazaba y Shogo me daba palmas en mi hombro en señal de ánimo. No pude contenerme y llore. Llore con tanta ira que es posible que haya llorado sangre. Nunca antes había llorado, quizás de niño por alguna estupidez, pero esa vez llore.

Fue ahí donde recordé las palabras de Beckett cuando me dijo “Esos humanos son criaturas repugnantes en algunos casos ¿No lo recuerdas? Trataron de matarme”

-Ya no tenemos que hacer nada aquí, vámonos amigos.



_________________________________o_________________________________


-¿Y eso fue lo que paso?-Pregunto Maria
-Si
-Vaynard, ¿Por qué no me dijiste?
-¿Qué ganaba diciéndotelo?
Maria se quedo callada

-Si es lo que tienes que hacer entonces vete-Me dijo con una voz quebrada
-Si, pero no me pidas que te convierta en vampiro.
-Descuida, no te lo volveré a pedir

Corrió hacia mí y me abrazo. No se por que pero ese “No te lo volveré a pedir” no me dejo muy tranquilo que digamos.

Así que después de esa expresión de cariño que Maria sintió hacia mi se comenzo el plan para el viaje a Henoc. Un viaje del cual no estábamos seguros de que todos volveríamos con vida.


Vaynard




sábado, 14 de febrero de 2009

Vino, Órdenes, Viaje

Ya era de noche cuando estábamos en Miraflores. Estábamos en la entrada del Taita, el supuesto lugar donde se encontraban esos dos asesinos. Muchas cosas pasaban por mi cabeza, el que había un mundo oculto paralelo al mundo humano donde habitaban vampiros, el que tenia poderes que nunca hubiera obtenido si siguiera siendo humano, en que posiblemente esos dos vampiros a los que seguíamos conocían a mi creador.

-Vaynard, despierta

Shogo me dio un suave golpe en el hombro, estaba a mi lado. Su rostro reflejaba sus nervios. Aun recuerdo cuando me detuvo aquel día cuando iba a pelear con el vampiro alto ojiazul.

Stephanie también estaba ahí con nosotros.

-¿Pero que haces tu aquí?- Le pregunto Shogo
-Pues que más, vengo a ayudarlos.
-Pero...eres mujer…esto no es para mujeres.
-Aparte de maleducado eres machista.
-Pero Shogo tiene razón. Puedes correr peligro aquí. Si te pasa algo Beckett nos mata
-Vaynard, yo no soy un humano como Maria, yo soy una vampiro. Solo he venido a ver que no les den una paliza…bueno…a que no los maten.
-Gracias por tu apoyo…anciana- Dijo Shogo en voz baja
-¡Te escuche idiota!
-¿Así? Pensé que a los ancianos no les funcionaban muy bien sus oídos
-¿Quieres que te mate antes de que lo hagan esos dos vampiros?
-Inténtalo si puedes
-¡Ya basta!- Grite – Dejen de pelear, parecen recién cazados.

Ambos me miraron con cólera, al parecer no les gusta que les diga así.
Subimos por las escaleras del bar. Había como una especie de cortina de plástico trasparentes en hilos. Al entrar al bar estaba un poco oscuro, cosa que me alegraba ya que no me gustan los sitios muy iluminados.

Pedimos una mesa que estaba cerca de la ventana que daba a la Av. Larco. Se veía la iluminación de la iglesia del parque Kennedy. Era una vista nocturna agradable, aunque aquí en Lima no se vean las estrellas.

-Señores bienvenidos al Taita- Nos dijo un mozo- ¿Que les sirvo?
-Trae una botella de vino tinto por favor y tres copas- Dijo Shogo

El mozo se alejo de la mesa apresurado para traer nuestro pedido.

-Stephanie, te quiero preguntar algo
-Dime Vaynard
-¿Tu conoces el mundo de los vampiros?
-Si, claro, pase los primeros años ahí
-¿Nos llevarías ahí alguna vez?
-Claro, pero Maria no va a poder ir. Los humanos no pueden pasar a nuestro mundo.
-Ah…Maria va a estar triste de escuchar eso.

El mozo se acerco con una botella de vino tinto y tres copas de cristal. Quito el corcho del pico de la botella y comenzó a servir el vino en las tres copas.
El mozo se retiro

-Y bien chicos ¿Por qué brindamos?
-Por la vida, juventud y diversión eterna- Dijo Shogo
-¿Te gusta la vida eterna?- Le pregunte
-Claro ¿A ti no?
-No mucho- Le respondí
-¿Por qué?
-Te has puesto a pensar en que si tienes seres queridos, ¿No te dolerá verlos morir mientras que tú sigues viviendo para siempre?
-¿Lo dices por Maria?
-Lo digo por ella, por mi familia, por mis amigos humanos…
-Se lo que sientes Vaynard, yo también extraño a mi familia- dijo Stephanie
-Tu fuiste convertida a mi edad, debes a ver tenido familia y amigos…
-Claro que los tuve. ¿Sabes que mi familia fue unas de las mejores de la haciendas de San Isidro?
-¿En serio?
-Claro que si, éramos unos de los hacendados mas ricos. Lamentablemente mi familia cayó uno por uno a consecuencia de la tuberculosis. Yo no morí gracias a…
-¿Beckett?- Dijo Shogo
-Lo iba a decir, gracias. En fin…gracias a el conocí el mundo de los vampiros, es un sitio agradable, te gustara estar ahí Vaynard.
-¿Si? ¿Qué hay ahí?
-Pues casas, libros, parques…es una ciudad oculta y bella. Como diría Beckett “Un lugar hermoso que los humanos no puedan destruir”
-Pero la palabra “hermoso” de la boca de Beckett es algo que necesariamente no es hermoso para el común de los seres que habitan este planeta.- Dijo Shogo

Los tres nos reímos.

Al frente de nosotros había un televisor plasma en donde aparecía un hombre cantando con una guitarra. Al parecer era algún pequeño artista que estaba dando su primer paso hacia el estrellato.

-Y dime Shogo ¿En que trabajas? – Le pregunto Stephanie
-Eh…No trabajo
-¿Y como pagas tus noches de diversión?
-Has oído el dicho “Ladrón que roba a ladrón tiene 100 años de perdón”
-¿Robas a los ladrones?-Le pregunte
-Si, a veces. En otros casos hago apuestas con otros humanos.
-¿Apuestas?
-Si, por ejemplo apuesto a un grupo de humanos de que una chica muy simpática se va a acercar a mi mesa y hago que ellos elijan la chica. Entonces uso mi atracción para que ellas vengan y listo ¡Dinero fácil!
-Eso es trampa- Le dijo Stephanie
-Y a todo esto ¿Tu en que trabajas?
-Soy diseñadora
-¿De interiores?
-No, de ropa. Los diseños los presento a algunas tiendas de ropa y me pagan por ese diseño. Claro que mis diseños son más vendidos en Henoc.
-¿Henoc?
-El mundo de los vampiros.
-Ah…ya veo.

Nosotros seguimos conversando, nos tomamos entre los tres dos botellas de vino tinto. Fui un rato al baño a mojarme el rostro. Había tizas para que uno pusiera su firma. Yo puse “Aquí estuvo Vaynard el vampiro”. Quizás no debí poner eso. Ojala lo hayan borrado.

El baño queda cerca al bar donde se encuentra la maquina registradora que recepciona los pagos. Me acerque a pagar los vinos (claro que el dinero era de Shogo, total el fue quien hizo el pedido).

-así que ese niño sigue con vida, ¿verdad?
-Pareces triste, ¿acaso se te olvido matarlo?

Había encontrado a uno de esos encapuchados asesinos. Era el mas bajo, el de ojos grises.

-No estoy triste. De verdad me alegro.
-No te creo
-No me importa, si me crees o no ese es tu problema.

Al parecer decía la verdad.

-¿Cómo te llamas?
-Vladimir
-Digno nombre para un vampiro

Vladimir esbozo una sonrisa en su pálido rostro.
-Tú debes de ser Vaynard.
-¿Cómo lo sabes?
-Conozco a alguien que te ha observado durante mucho tiempo.
-¿Dónde esta el otro?
-¿Te refieres a Karl? Pues debe estar cenando, pero te recomiendo que no lo molestes. Se pone de mal humor cuando lo interrumpen.

Ese maldito ya se había adelantado. Salí corriendo del local. Si hay un lugar donde hay niños en la noche es en el parque Kennedy. Hay muchos niños vendedores de golosinas por ahí.

Como salí corriendo Shogo y Stephanie se percataron de eso y me siguieron

-¡¿Vaynard, a donde vas?!-Me grito Shogo
-¡Ese maldito se nos adelanto, esta buscando una presa!-Le respondí a Shogo mientras corría.

Sentí su presencia, era una presencia maligna pero calmada…daba miedo.

-Esta cerca, puedo sentirlo
-Nosotros también

Entramos por una calle estrecha llenos de restaurantes, era la calle de las pizzas. Salimos por un callejón y ahí vimos dos figuras en la oscuridad. Era el vampiro Karl con una niña que por su aspecto no pasaba de los ocho años.
Karl le estaba abrazando y tenía la mirada fijada en el cuello de la pobre niña. La niña estaba con la mirada perdida. Al parecer Karl había usado la habilidad de atracción con la niña.


Corrí hacia ellos dos. Karl estaba a punto de morderle el cuello a la niña. Por suerte puse mi brazo entre su boca y el cuello de la niña a tiempo.

-¿Interrumpo algo?
-Vaya, pensé que te había dicho de que no me estorbes
-Tengo memoria frágil.

La niña despertó del sueño generado por la atracción.

-Tu mocosa, vete de aquí.- Le dije con una mirada fría, la mas fría y penetrante que pude poner en ese momento.

La niña asustada obedeció, dejándonos a Karl y a mí solos.

-¿Te han dicho que es malo dejar a alguien sin comida?
-Es una niña…eres un demente.
-Es un simple humano, ¿Eso es ser demente?

Shogo y Stephanie llegaron en ese momento.

-Vaynard ten cuidado, el es peligroso.- Me dijo Shogo
-Descuida, no me pasara nada
-Hazle caso a tu amigo, no vayas a salir lastimado- Dijo Karl en un tono sarcástico
-Tú eres un asesino, en vez de alimentarte de seres malos te alimentas de niños ¿Por qué lo haces?
-Por que son deliciosos…esa sangre joven, pura e inocente. ¿No es provocativo?

Karl dijo eso con una mirada triste, como si sufriera cada vez que lo decía.

-Tú no piensas así
-¿Por qué lo dices?
-Creo de que lo dices de boca para afuera, pero a ti no te gusta matar niños

Kart lanzo una carcajada

-En verdad que eres gracioso. Pero nadie me quita mi cena. Prepárate a morir Vaynard.
-“Espera Karl”- Se escucho una voz a nuestras espaldas.

Era Vladimir que nos había seguido.

-¿Que sucede Vladimir?
-Las órdenes son no matarlo. Que nos busquen en Henoc, ahí si gustan se pueden matar.

Karl miro a Vladimir. Suspiro y se volvió hacia mi

-Ordenes son ordenes, lo siento niño, pero te tengo que matar en Henoc.

Kart retrocedió hasta llegar donde se encontraba Vladimir, y de ahí ambos desaparecieron.

Shogo y Stephanie vinieron hacia mí

-¿Qué paso?-Me pregunto Stephanie
-No lo se, pero el paseo a Henoc se va a tener que adelantar.




Vaynard

martes, 10 de febrero de 2009

Protean

-¡Muy bien gusanos, ahora atáquenme los dos al mismo tiempo!
Shogo y yo nos levantamos del césped del parque y corrimos hacia Beckett, teníamos que, por lo menos hacerle un rasguño.

Shogo estaba delante mío cubriéndome, yo salte detrás de el, para realizar un ataque sorpresa. Claro que, para Beckett, ningún ataque de nosotros era una sorpresa.

Beckett nos detuvo con un solo brazo y nos lanzo dos metros lejos de el.

-Rayos…si no le herimos aunque sea un poco nunca nos enseñara el Protean.
-Ese anciano…sabe bien que sea casi imposible hacerle un rasguño-Me dijo Shogo
-Vamos, tienen toda la noche para atacarme, incluso hasta el amanecer. Pueden hacer lo que quieran para lastimarme

-¿Lo que queramos?-Le pregunte
-Así es

Mire a mi alrededor, el parque donde estábamos estaba rodeado de rejas verdes que terminaban en punta.

-Shogo, bordea a Beckett y entretenlo un poco.
-Si, no hay problema… ¿Quieres que lo mate?- Me dijo Shogo en forma sarcástica mientras que yo me alejaba.

Shogo se acerco a Beckett y le comenzó a propinar varios golpes. Beckett solo usaba un brazo para detener los ataques Shogo.

Yo corrí hacia las rejas. Cogi dos varas de esas rejas puntiagudas, prácticamente las arranqué del suelo de donde estaban clavadas. No tuve tiempo de sorprenderme de lo que había hecho.

-¡Shogo, coge esto!-Le grite lanzándole la vara de metal puntiagudo.

Shogo tomo la vara y se puso en posición de ataque frente a Beckett. Yo me puse en la misma posición pero a espaldas de Beckett.

-Tú lo dijiste, cualquier cosa para lastimarte- Le dije
-¿Y lo harás con dos varillas puntiagudas?-Dijo Beckett con aire de superioridad.

En ese momento comencé a ver todo rojo, ya había empezado el cambio de color de ojos. Ahora si tenía ganas no solo de lastimar a Beckett, sino también de matarlo.

-Esos ojos… ¡Hasta que por fin te enserias Vaynard!- Me dijo Beckett
-No solo el- Dijo Shogo

Beckett y yo miramos a Shogo. Sus ojos también estaban rojos.

-Vaya al parecer ambos quieren matarme ¿No?-dijo Beckett- Pues no me queda otra alternativa que…

Beckett movió su mano hacia la altura de la cintura y saco un bastón. Shogo y yo ya sabíamos que ese pequeño bastón negro no era solo un bastón sino un sable. Con ese sable el había tratado de matar a Stephanie y con ese sable me había lastimado por tratar de salvar a Stephanie.

-A ver…vengan.
Shogo y yo corrimos hacia el lo mas rápido que pudimos. Nos abalanzamos con toda nuestra furia contra Beckett. Esa fue la primera vez que Beckett se movió en nuestra batalla. Esquivo nuestros ataques muy rápido. Pero nosotros seguíamos atacándolo. Teníamos que lastimarlo…no matarlo porque sino ¿Quién nos iba a enseñar el Protean? Pero aunque éramos concientes de que no teníamos que matarlo nuestro cuerpo lo atacaba como si en verdad quisiéramos acabar con su vida.

Beckett también nos atacaba con su sable pero, no se como, esquivábamos sus ataques. Beckett se alejo de nosotros para planear un contra ataque pero yo corrí hacia el para seguirle atacando. Algo en mi no andaba bien…Me estaba divirtiendo, y mucho. Esa sensación de pelear con espadas era algo asombroso. Solo lo había visto en películas de guerreros, samuráis y Star Wars, que por cierto, soy un fanático de esa película, incluso ahora que soy un vampiro.

Los ataques que le propinaba a Beckett se hacían cada vez mas certeros, incluso Shogo lo estaba haciendo retroceder a Beckett.
Beckett se alejo unos metros y luego corrió hacia nosotros. Nos iba a atacar. Nosotros también corrimos hacia el. Posiblemente esa era la última oportunidad de hacerle daño.

Hubo un ruido de metales que chocaron en la noche, de ahí un silencio profundo.

……………………………………


-A ver…presten atención por que solo lo diré una vez

Shogo y yo estábamos sentados escuchando a Beckett.

-Protean es la habilidad que tiene un vampiro para poder alterar las formas de la naturaleza. Como les explico Stephanie, un vampiro puede hacer alteraciones en la naturaleza sin problemas, claro de que estas alteraciones dependen mucho de que afinidad tengan con el elemento a alterar.

-No entiendo- Dijo Shogo levantando la mano
-Les explicare con un grafico










Las habilidades básicas se sacan a partir de este cuadro. Tienen cuatro elementos: Fuego, Aire, Tierra y Agua, cada uno con una característica especial. Digamos que los dos de los lados, es decir aire y tierra pueden ser dominados con facilidad. Sin embargo tanto el fuego como el agua son un tanto difíciles. Hay excepciones a esta regla. Digamos que ha habido casos extraños en los que un vampiro haya dominado solo agua y tierra o fuego y tierra o simplemente aire. Es casi raro, en realidad es rarísimo los vampiros que pueden dominar el fuego, debido a que nuestra debilidad es la luz y el calor. Bueno en sus casos esa no es una debilidad. Además el Protean es una habilidad en la cual el vampiro puede alterar su propia forma, es decir, sacar garras, convertirse en un animal o en humo…claro que esas son teorías muy antiguas, inclusive los registros no datan algún vampiro con dichas habilidades.

-¿Hay algún vampiro que pueda dominar el fuego?-Dije levantando la mano.
-De que existen, existen. Pero no hay un registro exacto de cuantos vampiros hay con esa extraña habilidad.
-Espera-Dijo Shogo- ¿Estas diciendo de que hay algo así como un censo de vampiros?
-Claro que si…nosotros somos una sociedad muy avanzada, muy superiores a los humanos.
-No lo creo
-¿En serio?
-Claro…recuerda que tú una vez fuiste humano, además los humanos han hecho cosas grandes
-Pero… ¿Cuánto tiempo se han demorado? Nosotros con nuestra inteligencia y poder hemos creado un mundo oculto…un mundo invisible a la vista de sus queridos humanos, un mundo en donde esas criaturas repugnantes no puedan molestarnos con sus ridículas guerras y enfermedades.
-¿Hay un mundo de vampiros?-Le pregunte
-Por supuesto que lo hay…y hay varias puertas que conectan ese mundo con el mundo humano…pero no se desvíen del tema. Volvamos al Protean.


Yo quería saber más de ese mundo del que Beckett nos hablo pero en este momento era necesario aprender el Protean para enfrentarnos a esos dos vampiros que estaban matando niños sin piedad.

-Bueno, el Protean básico solo usa habilidades de aire y tierra. Más que todo, lo que se hace con el Protean básico es generar burbujas de aire, o sea, comprimirlo para luego usar esa compresión como un ataque o generar una pequeña tormenta de arena y polvo para desaparecer o confundir a su enemigo. Lo que harán ahora será generar esa comprensión de aire.

-Ya…pero… ¿Cómo diablos hacemos eso?-Le dijo Shogo
-Pues solo extiendan su mano y pronuncien “Protean”

Ambos nos miramos ¿Eso era? ¿Extender nuestras manos y pronunciar Protean? ¿Tanto misterio para eso?

-Protean- Dijimos Shogo y yo a una sola voz, pero no paso nada

-¡Oye anciano! ¡No paso nada!- Le grito Shogo a Beckett
-Pues claro que no idiota, si solo pronunciaste Protean ¿Esperabas que al pronunciar solo esa palabra te saliera un huracán de la mano?-Le respondió Beckett

-Ustedes dos tienen que sentir lo que dicen, sientan el flujo de viento entre sus dedos, hagan que esa compresión de aire tome forma en su cabeza para que luego se materialice.

Eso tenía más lógica. Ahora si sonaba mas difícil.

Cerré mis ojos e hice lo que Beckett me había dicho. Estire mi mano para sentir como el flujo de viento tocaba mis dedos. Tenia que darle forma al viento ¿Cómo podría hacer eso? Eso sonaba muy descabellado, pero lo imagine.
Imagine que tenía un flujo de viento que se iba formando en forma de una esfera en la palma de mi mano.
-Protean- murmure

En ese momento sentí una gran energía acumulada en mi mano, se sentía frío y serenidad.

-Muy bien Vaynard, eso es el Protean básico, lo has conseguido, puedes abrir tus ojos.

Abrí mis ojos lentamente. Mire mi mano y no lo podía creer. Había una esfera que giraba muy rápido y era trasparente…era una burbuja de aire. Lo que Beckett decía era cierto.

-¿Y que hago con esta esfera?- Le pregunte a Beckett
-Pues lánzasela a Shogo
-¡¿Qué?!-Dijo Shogo

Se la lancé a Shogo sin pensarlo. Estoy seguro que aun me odia por haberle hecho eso.
Shogo salio volando tres metros.
-Vaynard, ¿Por qué lo hiciste?
-Lo siento Shogo, me deje llevar por la emoción.

Shogo a los cinco minutos me devolvió el golpe. También había aprendido a usar el Protean.

Ya estábamos listos para ir a buscar a esos encapuchados.

miércoles, 14 de enero de 2009

En el Hospital

El hospital del niño es un hospital que queda en la avenida Brasil. Tiene una fachada de color celeste y tiene varias áreas de especialidades. En realidad es uno de los hospitales más completos que hay en Lima. Me acuerdo que mi hermano iba a ese hospital muy seguido. El era muy enfermizo y casi toda su infancia se la paso en aquel hospital. Es por eso que mi hermano considera el hospital del niño como su segundo hogar y no la escuela, como se suele dar.

Cuando llegamos al hospital ya era de noche, las visitas están prohibidas pasando las 5 de la tarde (bueno, eso creo).

-Llegamos tarde…ya no nos dejan entrar-Dijo María
-Por eso digo que ustedes los humanos son unos seres muy limitados-Le dijo Beckett a María –Vaynard ¿Conoces otra entrada?
-Si- Le dije a Beckett –Podemos bordear el hospital y entrar por la zona de emergencia que queda a la espalda.

La zona de emergencia durante un largo tiempo quedaba al lado de la puerta principal. Me acuerdo que cuando yo era aun un niño mi madre me llevaba a ese lugar si es que hervía en fiebre o cosas parecidas. Sin embargo la última vez que estuve mal y fue necesario ir a emergencia, esta ya no estaba al lado de la puerta principal, si no bordeando el hospital.

Fuimos a la espalda del hospital, ahí todavía había una entrada, pero las puertas estaban cerradas. Lo único que estaba abierto eran las rejas.

-Bien ¿Y ahora?-Dijo Shogo
-Primero vamos a ver que hay dentro del lugar-Dijo Stephanie

Sus ojos se pusieron rojos y luego pronuncio “Auspex”
Stephanie miro fijamente durante un largo rato a las puertas de vidrio oscuros.

-Hay dos policías una recepcionista y una mujer sentada.-Dijo Stephanie mirando el vidrio
-Oye…son las 8:30 pm. ¿Y puedes ver a través de un vidrio oscuro?-Le pregunto Shogo
-Esa es la habilidad llamada Auspex, ver más allá de lo normal- Le respondió Beckett a Shogo
-OK, ya sabemos lo que hay adentro pero ¿Cómo diablos vamos a entrar?- Dijo María
-Que humana más molestosa, Vaynard ¿Por qué la trajiste?- Me dijo Beckett en un tono fastidiado.
-No te metas con ella Beckett.- Le dije

Yo mire al techo, ¿Y si subíamos y entrábamos por la azotea? Total, era un plan valido. Pero solamente podrían hacer eso nosotros, el grupo de vampiros, ¿Y María? Ella quería participar también.

-Tengo un plan-Dije
Todos voltearon a verme, lo que me apeno un poco, no se por que
-¿Cual es?
-Nosotros iremos a ver al niño entrando por la azotea mientras María entra al hospital.-
Mire a María –María, tu tienes que aparentar ser un familiar del niño y preguntar por el, dudo mucho que te dejen entrar a verlo a esta hora, pero por lo menos serás un factor de distracción.

Shogo y Stephanie me miraron extrañados, y era obvio, mi plan tenía una falla y muy grande: María en la vida podría haber sido familiar de aquel niño, era algo tan obvio que debieron pensar que yo era un idiota por decir tal bobería.

-Eh….hagamos una modificación al plan…María tu podrías decir que eres una persona que viene a ayudar al niño porque te conmovió su caso y quieres hablar con el medico que lo esta viendo. Quizá te dejen pasar a verlo.

Esa idea estaba mejor sin duda. Así que Beckett, Stephanie, Shogo y yo nos fuimos a la azotea de un salto. Ya para nosotros eso era normal. Saltar de esa manera es algo común para nosotros los vampiros, es casi tan común como para un humano lo es caminar.

María entro a la sala de esperas de emergencia. Ella lograría entrar, de eso estaba seguro. Ella es una persona muy inteligente y astuta también.

Nosotros entramos al hospital por una puerta que conectaba la azotea con el último piso activo del hospital.

-¿Cuál es el cuarto?- Pregunto Shogo
-Eso lo podemos saber con una técnica avanzada de atracción-Dijo Beckett

Cerro sus ojos y en menos de 5 segundos dijo “Tercer piso, habitación 301, al parecer ya esta estable”

Shogo y yo nos miramos asombrados, Beckett había dicho la ubicación exacta del niño y también la condición de este.

Beckett nos miro

-Oigan ustedes dos, ¿Vienen con nosotros o se van a quedar ahí?

Nosotros seguimos a Beckett y a Stephanie. Nosotros cuatro nos dirigimos a la habitación del niño.

Cuando llegamos al tercer piso Beckett se paro en seco y nos dijo “Esperen”
Nosotros tres nos quedamos quietos a su orden.

Escuchamos pasos que se iban acercando a la habitación de niño. Era María y un medico, seguro que era el medico que estaba viendo el caso de ese niño atacado.

-Así que usted es de una organización de cuidado de menores… ¿Cómo me dijo que se llamaba la institución?
- Futuro infante-Dijo María
-Ah! Cierto, pues bien el niño esta estable pero durmiendo. La dejare un rato para que lo analice y vea su expediente clínico. Como sus padres no han venido a verlo pues es posible que cuando lo demos de alta se vaya a su organización
-Muchas gracias doctor, es un placer poder ayudarlo.

El medico se alejo dejando a María sola, al frente de la habitación del niño.

Nosotros nos acercamos a María. Ella nos saludo con una sonrisa, típico de ella.

-Pero ¿Cómo lograste entrar?
-Le dije al medico que venia de parte de una organización y que me había conmovido el caso. Y una larga historia, Bla Bla….
-Bien hecho, no sabia que habían humanos muy inteligentes-Le dijo Beckett

Creo que ese comentario fue una especie de felicitación de parte de el, pero no creo que María lo haya tomado así.

Los cinco entramos a la habitación
Ahí estaba el niño, con un suero de sangre conectado a la vena de su brazo derecho. Estaba tranquilo, tenía una marca de mordida en el cuello, casi por la yugular.

-Vaya…sabes no nos deberían poner esas bolsitas de sangre al frente de nosotros…se me abre el apetito.
-Shogo, saliendo vamos a comer ¿Vale?

El niño abrió sus ojos lentamente, quizá la conversación que tuve con Shogo lo había despertado de su profundo sueño.
El niño retrocedió un poco, pero Stephanie se le acerco y le cogio la mano.

-Cálmate, no hemos venido a dañarte
-¿Quiénes son ustedes?-Pregunto el niño con temor
-¿Ah? Pues…somos…somos vam…
-Somos Ángeles, tus Ángeles guardianes- Le dijo María para calmarlo
-¿Son Ángeles?-Le pregunto el niño
-Si, somos Ángeles
-¿Somos?-Dijimos Shogo, Stephanie y yo al mismo tiempo
Ella volteo a mirarnos para seguirle la corriente.

-Ah! Si, somos Ángeles guardianes enviados del cielo para cuidarte- dijo Stephanie
-Por Dios…esto no puede estar pasando- Murmuro Beckett bajando la cabeza
-¿Y como es el cielo? ¿Vieron a mi mamá? ¿Esta bien?
-Calma niño…somos “Ángeles”, una pregunta a la vez- Le dije al niño.

Había olvidado que a mi me irritaban los niños, sobretodo cuando hacían preguntas como “¿Porque esto es así?” y cosas por el estilo.

-Mira niño, quiero que te presentes. Dinos tu nombre- Le dijo María
-¿Mi nombre? Pero…ustedes lo deben saber, son mis Ángeles ¿No?
-Si María, somos sus Ángeles ¿No?- Le dije en tono de burla

Beckett lanzo una pequeña risa, luego se dirigió al niño

-Oye tú, ¿Te llamas Camilo?
-Si señor ángel

Shogo y yo nos reímos

-Señor ángel…muy gracioso niño.-murmuro Beckett mirándonos a Shogo y a mi – Dime Camilo, hoy mientras que hacías tus cosas sufriste un ataque ¿Sabes quien o que te ataco?
-No señor…no lo se
-¿No lo reconociste?
-No…estaba encapuchado, eran dos…uno me ataco a mi y el otro ataco a mi hermano. ¡Mi hermano! ¿Dónde esta? ¿Esta bien?
-No…el no aguanto el ataque y falleció-Dijo Beckett
-¿Qué? Pero ¿Ustedes lo pueden volver a la vida? Son Ángeles…podrían…
-No es posible, lo siento

El niño se puso a llorar.

-Mira, no llores…vamos a vengar a tu hermano.-Le dije
-¿Los Ángeles se vengan? ¿Eso no es malo?-Me pregunto
-Al parecer sabes muchos de Ángeles… ¿Sabes que los que te atacaron son seres llamados vampiros?- Le pregunte.

El niño abrió sus ojos. Mi pregunta lo había asustado

-¿Vampiros?
-Si, vampiros. Dime Camilo ¿Oíste algo mientras estabas conciente, después del ataque?
-No…bueno oí algo acerca de un bar…cerca del parque de Miraflores
-¿Parque? ¿Qué parque?
-Ese pe’ el del ovalo- dijo el niño
-No se dice pe’, se dice pues-Le dije
-Vaynard, olvida eso…un bar cerca al Kennedy…podría ser…-Dijo Shogo
-¿Tienes una idea de algún bar?- Le pregunto Stephanie
-Pues si…la verdad es que si. Hay un bar muy caleta al frente del parque Kennedy, si no me equivoco se llama El Taita.
-¿El Taita?, ¿El que queda al frente de la municipalidad?-Le pregunte
-Si, exacto. Yo siempre paro por ahí, es mas es un lugar concurrido por tres vampiros que son amigos míos, pero ellos son como Beckett
-¿Son como Beckett de carácter?
-No, para nada, sino no serian mis amigos…lo digo por que ellos no aguantan el sol.
-Bien, seguro esos dos encapuchados estarán ahí.

El niño se nos quedo mirando por un largo tiempo

-Señores Ángeles… ¿Creen que mi hermano y mi mamá estén en el cielo?

Nosotros nos quedamos mudos, no sabíamos que decirle. Si le mentíamos pues quizá el este tranquilo. Pero a mi no me gusta mentir, estaba a punto de decirle a Camilo de que yo no era un ángel sino un vampiro, y que posiblemente el también se vuelva un vampiro.

Stephanie se acerco a Camilo, le acaricio la cabeza y le dijo algo en el oído que solo María no pudo escuchar, pero nosotros si.

-“Ellos están en cielo, descuida…nosotros les mandaremos tus saludos”-Eso fue lo que le dijo Stephanie

-Vámonos, tenemos unos vampiros que cazar- Dijo Beckett
-Bueno Camilo, gracias por tu ayuda- le dijo Stephanie

Así los cinco nos retiramos del cuarto del niño.

-Shogo, Vaynard, ustedes tienen un día empezando de hoy para aprender el Protean, así que prepárense. Saliendo de aquí nos iremos a practicar.-Dijo Beckett cogiendonos de los hombros a Shogo y a mi.


Vaynard


miércoles, 7 de enero de 2009

La Reunion

Eran ya las 6:30 PM cuando llegue a casa de María. Ahí en la puerta ya estaba Shogo un poco inquieto porque al igual que yo pensaba de que si Beckett venia a la reunión se armaría un gran problema.

-Bien, las dos chicas están adentro, nosotros dos afuera y falta el anciano ¿Por qué lo invitaste?- Me dijo Shogo
-Te guste la idea o no lo necesitamos, tu viste la forma en como pelea, el es muy fuerte, podría ayudarnos si es que hay algún enfrentamiento con esos sujetos.
-Pues a mi solo me preocupa uno de ellos-Dijo Shogo refiriéndose al alto de ojos azules.-Además ¿Crees que ese anciano nos ayude? Ya sabes…el es un poco
-“El es un poco ¿Qué?”-Dijo una sombra cogiendo el hombro de Shogo

Era Beckett, ya había llegado.

-Maldito anciano…casi me matas de un susto-Le dijo Shogo
-Tu ya estas muerto pequeño vampiro cretino-Le dijo Beckett viendo a Shogo con una sonrisa un tanto malévola.
-Que bueno que has venido-Le dije a Beckett
-Aun no estoy de acuerdo contigo Vaynard…si solo son humanos ¿Por qué te preocupas por ellos? Eso es un poco patético para un vampiro.
-Ya no quiero discutir mas sobre el asunto…entremos.-Le dije

Una vez adentro nos dirigimos hacia la sala en donde María y Stephanie nos esperaban. Primero entre yo, luego Shogo y al final Beckett. La sorpresa de Stephanie fue grande al ver a Beckett.

-¡¿Por qué lo invitaste?!-Me dijo Stephanie enojada
-Es solo para que nos ayude
-Yo no quiero trabajar con el.
-¿Y crees que yo quiero ayudar a Vaynard?-Le dijo Beckett
-Pues si no lo quieres ayudar pues entonces lárgate.

María se puso entre Beckett y Stephanie

-Ya fue suficiente, estamos aquí para solucionar un problema no para generar otro.
-¿Una humana? ¿Acaso sigues con una humana Vaynard? Eso si que es patético
-Si sigue con una humana ¿Cuál es el problema? Además yo no lo abandone cuando se volvió un vampiro ¡Ah! verdad…a ti si te abandonaron y alguien de tu misma especie…una pena.-Le dijo María

Beckett miro a María con rabia.

-Eres una humana bastante lengua suelta, con razón le atraes a Vaynard.
-Ya basta Beckett, eres muy pleitista para tener 200 años-Le dije

Todos nos sentamos en los sofás que había alrededor de la pequeña mesa del centro de la sala. Cuatro vampiros y una humana. Todos nos mirábamos esperando que alguien inicie la conversación. Y el que empezó, para variar fue Shogo.

-Bueno, creo que ya saben cual es el problema…son dos vampiros que hemos encontrado recientemente merodeando por Lince. Ellos son los que han asesinado a los niños. En fin…aquí los mas fuertes, y no me gusta aceptarlo, son Stephanie y Beckett. Así que necesitamos la ayuda de ustedes dos.

-¿Y por que crees que Beckett y yo somos los mas fuertes?-Le pregunto Stephanie a Shogo
-Pues…te vimos pelear ¿Recuerdas? Eres muy veloz y Beckett es muy fuerte ¡El ni se movió cuando empezó la pelea!-Le respondió Shogo
-¿Ósea te basas en eso?
-¿Qué? ¿Hay algo malo?
-Pues si…veras, en la pelea que tuve con Vaynard el por un momento se volvió muy fuerte, creo que incluso mas que Beckett, es por eso que tuve que retroceder para poder ponerme a salvo de sus ataques. Y tu, por otro lado, detuviste el sable de Beckett con tus manos evitando de que Vaynard tuviera una herida profunda, no cualquiera puede detener ataques de esa magnitud, incluso es difícil para un vampiro.
-¿Herida?-Me pregunto María
-Es una larga historia…luego te cuento-Le dije en voz baja.

Beckett tosió un poco y dijo-¿Puedo intervenir?-

Shogo y Stephanie se quedaron callados, la voz de Beckett tenía mucha autoridad.

-Opino que Shogo tiene razón, en este momento Stephanie y yo somos los mas fuertes, sin embargo es solo porque ella y yo hemos entrenado un poco nuestras habilidades vampíricas. A ustedes solo les falta un poco de entrenamiento.

Shogo y yo nos miramos, lo que dijo Beckett tenia algo de cierto. En la batalla que tuve con Stephanie hubo un momento en donde me había vuelto mucho mas rápido y fuerte, incluso Shogo pudo detener el sable de Beckett.

-Disculpa Beckett-Le dije
-¿Si?
-Eso de las habilidades…no entiendo. Supuestamente las habilidades de un vampiro son velocidad, fuerza, una agilidad increíble, muy buenos reflejos y atracción. ¿Qué otra habilidad hay aparte de esas mencionadas?
-Muy buena pregunta Vaynard, veras, hay algunas habilidades que son desarrolladas de acuerdo a la capacidad y al carácter de cada vampiro. Por ejemplo Shogo desarrollo la habilidad de atracción antes que su velocidad. En tu caso fue al revés, u desarrollaste tu velocidad por que a ti te gusta la velocidad. Claro que hay muchas otras habilidades.-Me respondió Beckett con un tono muy amable
-¿Y cuales son esas otras habilidades?-Pregunte
-Posiblemente sena las que están en un libro-Dijo María
-¿Libro? ¿De que libro hablas humana?-Le pregunto Beckett
-Un libro en donde tú también apareces…el libro de NOD

María corrió rápidamente a su habitación y volvió con un libro entre manos.
Era e libro de NOD, María ya me lo había mostrado en una oportunidad cuando le mencione sobre la existencia de Beckett.

-Mira Vaynard, tu también Shogo-Nos dijo María mientras pasaba las paginas del libro-Listo, aquí están las habilidades.
-Es una lista grande-Dijo Shogo

Ahí en la lista estaban mencionadas algunas habilidades


“Como el rayo moverme [Celeridad], cómo coger prestada la fuerza de la tierra [Potencia], cómo ser cual piedra [Fortaleza].
Éstas fueron como respirar
Fue una vez para mí.
Lilith entonces me mostró cómo se ocultaba de los cazadores [Ofuscación], cómo exigía obediencia [Dominación], cómo pedía respeto [Presencia].
Entonces, Despertándome aún más rápido, encontré cómo alterar las formas [Protean], cómo dominar animales [Animalismo], cómo hacer que los ojos miren más allá de la vista [Auspex].”

-Vaya…dominar animales, Shogo podemos hacer nuestro circo-Le dije
-Si…yo quiero ser domador de elefantes
-Y yo de leones

Los dos echamos a reír, para mi era muy divertido leer sobre dichas habilidades.

-Beckett, tu nombre aparece en este libro, ¿Te acuerdas del señor Aristotile de Laurent?-Le pregunto María a Beckett

Beckett miro a María con una sonrisa
-Claro que me acuerdo, es la persona que tradujo ese libro…un Mnemosínidas como yo. Pero esas habilidades son cosas básicas ¿Verdad Stephanie?

Ella no le quería responder, de verdad Stephanie se estaba controlando para no atacar a Beckett.

-El tiene razón-Le dijo Stephanie a María –Esas habilidades son cosas muy básicas, las habilidades mas complejas son cosas como dominar los elementos naturales por ejemplo, esa habilidad corresponde a una habilidad avanzada de Protean.
-¿Cómo que elementos naturales?-Le pregunte
-Es sencillo, para mí, todo se basa en los elementos con los que hayas tenido afinidad tanto cuando eras mortal como ahora. Por ejemplo tú eres una persona muy directa y valiente característica de las personas con afinidad al fuego y también te gusta la libertad, la velocidad, esas son características del aire. Ósea que tú puedes controlar ambos elementos.

Me quede con cara de idiota por unos segundos había entendido a medias lo que Stephanie me había explicado ¿Ósea yo podía dominar el fuego y el aire como yo quisiera? Si lo hubiera podido hacer cuando no era vampiro posiblemente hubiera sido un súper héroe, o un gran villano, quien sabe.

-¿Pero los humanos no pueden hacer eso también?-Le pregunto Shogo
-Si, pero solo algunos. Digamos que los humanos tienen obstáculos naturales como por ejemplo sus cuerpos, su sistema de vida, la circulación de la sangre, la manera de respirar…en fin, son muchas cosas que influyen.

Mire a María, según lo que me contaba Stephanie, María por ser humana también podría usar esas habilidades. Pero ¿Es acaso que el cuerpo humano es un impedimento para que los humanos puedan desarrollar estas habilidades asombrosas?

-Ya…veamos-Dijo Shogo –Si lo que dices es cierto significa que yo también tengo esa capacidad de usar los elementos ¿Verdad?
-Si
-¿Y como puedo hacer eso, lo del perfeccionar el Pro…Pro…?
-Protean
-Si, eso.
-Pues es fácil primero tienes que comenzar con algo básico. Un Protean básico es la manera de descubrir el elemento con el que tienes afinidad.
-¿Y eso nos hará más fuertes?- Le pregunte
-Si, un poco.-Me respondió Stephanie con un poco de duda

Beckett se levanto del sofá, nos miro a Shogo y a mi.

-¿Y que esperan? Vayan al parque, ahí les explicare un poco mas de las habilidades de una manera mas practica. Lo primero será perfeccionar las habilidades básicas, en donde se encuentra el Protean y luego perfeccionaremos el Protean en si.

María prendió el televisor. Estaban dando noticias de economía cuando pasaron a un boletín de último minuto

“Dos pequeños vendedores han sido atacados en los alrededores del campo de Marte, uno de ellos a muerto y el otro se encuentra gravemente herido. No hay rastros de los atacantes. El niño fue trasladado al hospital del niño”

-Beckett, tenemos que aprender esas habilidades para poder enfrentarnos a esos dos sujetos- Le dije
-¿Sigues con la idea de salvar a humanos?
-Si, llámame ridículo pero aun no me considero completamente vampiro. Y mientras no pierda lo último de humano que tengo los seguiré protegiendo.
-Yo apoyo a mi amigo- dijo Shogo abrazándome del cuello.
-Yo también lo apoyo, después de todo los humos fabrican estas ropas tan hermosas…si no hubieran humanos ¿Dónde conseguiría mis vestidos?- dijo Stephanie

Ese comentario estaba fuera de lugar, pero asumimos que estaba con nosotros.

-Esta bien, aprenderemos esas habilidades mañana, hoy tenemos que hacerle preguntas al niño que resulto herido.

Y así nos dirigimos hacia Breña donde queda el hospital del niño para interrogar a la joven victima.


Vaynard


sábado, 3 de enero de 2009

Lunes 1 de Diciembre: Los Asesinos encapuchados

Lunes 1 de Diciembre:


Hoy fui a mi trabajo para relajarme un poco, a decir verdad a mi me gusta estar en mi trabajo. Pero estaba muy distraído debido a lo que había visto ayer.

Ayer cuando salí con Shogo rumbo al Touring me preguntaba quien podría ser el atacante de esos niños y también el porque solo atacaba a niños.

-Shogo, tenemos que llegar rápido.
-Si, lo se, tenemos que descubrir quien mato a esos niños.

Llegamos en menos de 10 minutos (y eso que la casa de María estaba al otro extremo del distrito) pero aun así seguía siendo cerca debido a que el ataque era en el mismo distrito.

Al llegar al lugar vimos un grupo de gente en donde había sido el homicidio, también habían periodistas y policías.

-Vaya…tres niños en dos días-Dijo Shogo
-Si esto es muy raro-pensé en voz alta

Los peritos y el fiscal aun no llegaban así que los cadáveres seguían en el piso. La sangre estaba chorreada alrededor de los cuerpos.
Se escuchaban comentarios de la gente que decían cosas como “Que desgraciados, matar a dos niños” o “¿Y sus padres no estaban con ellos?”

-Mira Vaynard, en el suelo- Me dijo Shogo señalando al piso

En el piso había dos bolsas de caramelos, al parecer dichas bolsas les pertenecían a los niños.

-Es igual que el caso del periódico.-Le dije a Shogo
-Si pero ¿Por qué solo a niños vendedores?
-No lo se

Aquí en Lima, la mayoría de esos niños vendedores son explotados por sus padres, que, en algunos casos el dinero que estos niños ganan es gastado en cervezas y drogas por sus irresponsables padres. Ese tipo de personas me dan cólera. Y tan irresponsables habían sido en este caso los padres de estos niños que ni siquiera sabían la suerte que sus pequeños habían corrido.

-Atrás por favor-Dijo un policía a los curiosos (eso nos incluía a Shogo y a mi)
-Oficial, ¿Tienen pistas del o los asesinos?-Pregunto un periodista
-Confidencial-Dijo el policía
-Pero ¿Ya identificaron a las victimas?-Pregunto otro periodista
-Seños entiendan por favor es un caso confidencial-Repetía una y otra vez el policía

Una señora que estaba en la multitud dijo en voz alta “Esto es obra de un demonio” y otra dijo “Si es un demonio, un vampiro”
-Cállense viejas locas, aun en esta época siguen creyendo en eso-Dijo un señor

Los periodistas seguían llegando, entrevistando a los vecinos del lugar.

-¿Crees que estos periodistas saben lo del caso del otro niño muerto?-Le pregunte a Shogo
-No lo creo, pero esto si es extraño.

Un periodista nos oyó y se nos acerco.

-¿Saben algo de este caso?
-Mmm...…bueno no mucho solo una coincidencia-Dijo Shogo
-¿Y cual es?
-Pues hace un día también apareció un niño muerto de la misma manera en la esquina del Museo de la Nación, ese también era vendedor de golosinas.-Le respondió
-Ya veo…ya veo-Decía el periodista apuntando los que Shogo decía
-¿Y saben algo mas?
-No, solo eso-Dije yo

Mientras que el periodista apuntaba lo que Shogo le había dicho llego el fiscal y los peritos.

Nosotros decidimos irnos por el parque Castilla ya que en la escena del crimen no teníamos nada más que ver. Ya estaba oscuro y caminar por el parque Castilla era un tanto peligroso para un humano, claro.

-¿Crees que el atacante sea un vampiro?
-No lo se…pero ¿Por qué a niños?
-No lo se ¿Por qué su sangre es más pura?
-¿Pero que dices Shogo? Eran niños…
-Pero si es vampiro necesita sangre…quizá este prefiera niños en vez de ladrones.
-¿Pero son solo niños? No entiendes, en realidad a las personas que deberían matar son a sus padres no a ellos.
-¿Todavía piensas como humano? Ya cambia tu manera de pensar, somos vampiros nos alimentamos de sangre humana y un niño es un humano.


Había poca gente que estaba circulando por el parque en la noche. Llegamos a la esquina del Colegio Santa Rosa que limita con el parque.

-Bueno, sea lo que sea encontraremos a los asesinos.-Le dije a Shogo
-¿Por qué tanta insistencia?-Me preguntó.
-No me gusta la manera como asesina, es muy salvaje
-¿Salvaje?
-Si, no tiene esa “delicadeza” que nosotros tenemos al matar
-¿Delicadeza?
-Si, para cualquier acción que alguien realice debe tener siempre un toque de elegancia, incluso si la acción es un asesinato.
-¿Dices que hay que tener elegancia al matar?
-Si, exacto.
Shogo me miro un poco asombrado, al parecer era la primera vez que le decía a Shogo el como asesinar. Y no se el porque, pero el tema de asesinar con elegancia me atraía mucho, bien dicen que todo el mundo tiene un asesino dentro, quizá el mío salio a flote esa noche.

Mientras caminábamos se nos cruzaron dos personas vestidas de negro. Ambos usaban capuchas que les cubrían los cabellos y los ojos, pero como caminaban mirando hacia abajo no les pude ver el rostro. Su paso era lento, como si no tuvieran un rumbo fijo al donde ir.

-Vaynard, esos dos de ahí ¿Son humanos?-Me pregunto Shogo mientras nos acercábamos a ellos.
-Si, deben serlo

Nos cruzamos con los dos chicos. Ellos no nos miraron ni nosotros a ellos

-“No se metan en nuestro camino”-Dijo el mas alto de los encapuchados

Yo voltee a verlo, sabia que ese comentario era dirigido a Shogo y a mí.

-¿Perdón?-Le dije

Los dos levantaron sus cabezas, la poca luz que había en el parque no pudo evitar que viera sus ojos. El más alto tenía unos ojos azules, como es zafiro y el más bajo tenia ojos grises como si fueran lentes de contacto. La mirada del más alto era una mirada tranquila pero fría como hielo, la del más bajo era tranquila pero demostraba amabilidad y despreocupación, como la mirada de un niño inocente

-Lo sabía, ustedes no son humanos-Dijo Shogo
-Se los volveré a repetir, no se metan en nuestro camino o los mataremos-Dijo el alto ojiazules
-¡¿Fuiste tu el que mato a esos niños?!-Le dije furioso

El me miro y me dijo con una sonrisa diabólica “¿Y que si lo hice?”

Eso me enfado mucho, tanto que mis ojos se tornaron rojos. Ya sabía cuando se tornaban rojos mis ojos. Primero lo veía todo rojo y luego volvía a ver todo normal pero con bordes escarlatas en todo lo que veía; era igual cuando dejaba de pasar el efecto de los ojos rojos, primero veía todo rojo y de ahí lo veía todo normal pero esta vez no habían tonos escarlatas en el borde de mi visión.

-Maldito…no tienes derecho, ¡Eran solo niños!
-Hummm...…pues para mi son solo escoria-Dijo el sujeto alto riéndose

Lo iba a atacar, lo quería matar, pero Shogo me detuvo.

Los dos sujetos desaparecieron.

-¿Por qué me detuviste?-Le dije a Shogo furioso, aun tenia los ojos rojos
-¿Acaso no viste sus ojos?-Me dijo Shogo un poco asustado- Eran fríos, llenos de maldad…es un sujeto peligroso.

El efecto de los ojos rojos me pasó, estaba un poco mas calmado pero aun seguía enojado con ese sujeto.

-Tenemos que encontrarlo y detenerlo- Le dije a Shogo
-Pero necesitamos ayuda, debo estar loco para decir esto pero…necesitaremos a Stephanie y a Beckett ¡OH! Diablos lo dije…
-Si, pero no creo que ambos quieran trabajar juntos.

Volvimos rápidamente a la casa de María.

-Pero ¿Por qué salieron así de alocados?-Nos pregunto María
-María ha pasado algo malo, dos vampiros han matado a esos niños
-¿Qué?-Dijo María llevándose las manos a la boca
-Stephanie nos tienes que ayudar-Dijo Shogo.
-Si, esta bien pero ¿Eran fuertes dos vampiros que vieron?

Shogo bajo la mirada

-Si, por lo menos uno de ellos tenia la mirada de un asesino de sangre fría, eran peligrosos, lo pude sentir.
-Stephanie ¿Te puedo pedir un favor?-Le pregunte
-Si dime Vaynard
-Quédate aquí con María, tu también Shogo
-¡¿Qué?!-Dijo Shogo mirándome extrañado
-Quédense los dos aquí, yo voy a buscar a alguien, vuelvo enseguida.

Y así me dirigí hacia donde Beckett

………………………………………………………….


-¿Qué tu quieres mi ayuda?
-Si Beckett, mira, se que no te he pedido nunca un favor, pero es que tenemos que detener a esos sujetos.
-¿Y por que tendría yo que preocuparme por un grupo de humanitos insignificantes?-Dijo Beckett con un tono muy parecido al del sujeto ojiazules, cosa que no me gusto mucho
-Mira Beckett, seas vampiro o no, todo tiene un limite, y esos sujetos están matando niños sin piedad. ¿Qué no lo entiendes?
-Al parecer tu no entiendes, te preocupas demasiado por los humanos…esas criaturas son tan repugnantes en algunos casos…¿Lo recuerdas? Trataron de matarme. Incluso tu familia te dijo que eras un demonio ¿Recuerdas Vaynard?
-Me preocupan los humanos por que hay seres a los que yo aprecio y son humanos. Y además me vas a ayudar porque me debes un favor y Stephanie también ayudara.
-¿Ella también?
-Si, así que te veo mañana en la casa de María a las 6:30. Solo sigue el aroma de Stephanie o el de Shogo y nos hallaras. además a las 6.30 ya no hay sol.


Hoy es el día de la reunión…aun son las 5:30 y sigo en mi trabajo. Al decir verdad aquí en mi trabajo nadie ha notado de que yo fuera un vampiro, solo me han dicho “Oye estas muy pálido” o “Te hace falta playa Vaynard”…como si a mi me gustara el sol.


Vaynard