viernes 20 de noviembre de 2009

Vagas Promesas

Karl estaba descansando en el piso, aun no se recuperaba del ataque que le di.Vladimir estaba sentado a su lado, mirándonos con sus ojos grises y tranquilos.

-Todo empieza hace 44 años en Europa, el mundo estaba tenso por La Guerra Fría, fue ahí donde conocí a Karl…y desde ahí no nos separamos.

Berlín 1965

-“Karl Von-Shnaider tenia 25 años y era el único hijo de Rodrick Vony de Anastasia Shnaider, una familia miembro de la RDA de Berlín Oriental. En esa época Alemania pasaba por un problema político-social y la máxima expresión de dicho problema era un gran muro que dividía Berlín, capital de Alemania.

Los pobladores de Alemania Oriental intentaban por todos los medios salir de esa especie de prisión que se había vuelto su tierra.Imagínense tener que dejar todo atrás: Casa, familia, amigos…una vida ya hecha a cambio de tu libertad. Muchos realizaron planes para escapar de Alemania Oriental y el hijo del matrimonio Von-Shnaider no fue la excepción.

Yo, Vladimir Blabaski Zartof, era hijo de un matrimonio ruso que por temor a un futuro ataque de Norteamérica por lo de la Guerra Fría nos refugiamos en Alemania. Fue ahí donde conocí a Karl.

Nosotros somos amigos desde que Karl y yo teníamos 8 y 6 años respectivamente.
Siempre jugábamos juntos, hacíamos travesuras como cualquier niño a esa edad.
Éramos los mejores amigos, incluso ahora siendo no-muertos. Fuimos juntos a la escuela, nos reuníamos después de la escuela para jugar a la guerra medieval con los otros chicos. Karl y yo siempre éramos equipo yj untos éramos invencibles.
Pasaron diez años y obviamente los juegos de guerra quedaron atrás para interesarnos en algo mejor como son las mujeres”

-Obvio que si- Interrumpió Shogo, ganándose con esa interrupción un codazo por parte de Stephanie que se encontraba a su lado.

-…En fin…Tanto Karl como yo teníamos nuestras respectivas novias,salíamos los viernes en la noche a los bares, íbamos a fiestas, cosasque cualquier persona a esa edad haría. Éramos casi felices, pero para completar esa felicidad Karl y yo estábamos planeando huir con nuestras novias de Berlín Oriental.

Nuestros padres, a los que queríamos mucho, no estaban de acuerdo connuestros planes. No por el hecho de que tan arriesgado era, sino por quetanto los padres de Karl como los míos eran felices en el mundo Oriental.

Fue difícil para nosotros, en ese entonces Karl y yo teníamos 23 y 21años respectivamente.
-Vladimir me miro -¿Te imaginas que tu familia haga todo lo posible para impedir tu felicidad?

No supe que responder, yo quería mucho a mi familia, pero aquella vez que atentaron contra mi nueva vida me hizo dudar en aquel cariño que yo sentía. Quizá ellos querían al Vaynard humano, y no al vampiro. No los culpo, a los humanos no les gustan los vampiros ni seres parecidos.

-No, no te lo imaginas. Es frustrante. Pero por más frustrante que haya sido no nos echamos para atrás y continuamos con el plan de escape hacia nuestra libertad. Para esto primero teníamos que estudiar la ruta de escape, los obstáculos que tendríamos que pasar…era muy complejo.

Yo decidí terminar con mi novia, aun era joven y tenia mucho por vivir,sonara egoísta y hasta un poco inmaduro, pero yo quería disfrutar esa añorada libertad sin estar atado a nadie, por que libertad es libertad en toda su expresión.

En cambio Karl decidió casarse antes de emprender esa aventura. Por cierto su novia se llamaba Catherine.

-¡¿Casarse?!-Shogo y yo nos quedamos asombrados.
-Si ¿Hay algo de malo?-Nos pregunto Vladimir.
-¿Algo? ¡Hay mucho de malo!- Dijo Shogo
-A mi me parece muy romántico-Expreso Stephanie
-Obvio, eres mujer…yo estoy de acuerdo con Shogo-Dije
-Eso sonó muy machista Vaynard.
-No es eso…solo que es pasar el resto de tu vida con una persona, óseaes normal para alguien de 28 o 30 años, pero para alguien de 23 eso es alocado.
-¿Alocado? Insisto, eso es romántico. ¡Y cuando volvamos con los humanos le contare a Maria de tu forma de pensar!
-Díselo, además yo no me pienso casar.
-Bien dicho Vaynard.-Me dijo Shogo dándome una palmada en el hombro
-¡Par de idiotas!

Vladimir se nos quedo mirando asombrado.

-¿Tu tienes una novia Vaynard?
-¿Que? Bueno…digamos que si.

Vladimir sonrió

-…Entonces ambos se casaron. Se prometieron amor eterno y esas cosas que los humanos prometen cuando se enamoran, yo fui testigo de la boda.El problema es que los humanos nunca están seguros de lo que quieren o sienten, y eso fue lo que paso con Karl y Catherine.

El invierno de 1965, Karl dejo a Catherine en casa prometiéndole queregresaría por ella. Yo estuve esperando a Karl afuera de la casa de Catherine, no quería interrumpir ese momento de sentimientos encontrados. Lo ultimo que recuerdo de esa separación fue que Karl ledijo “Te juro que volveré por ti” y Catherine le dijo “Y yo tejuro que esperare”.

El escape fue difícil, tuvimos que matar a seis guardias soviéticos y cuatro alemanes. Éramos muy ágiles y parecíamos asesinos expertos. Quizá la acción del escape fue lo que más impresiono a lo que fue nuestro amo. El vampiro que nos entreno para volvernos en asesinos profesionales y pertenecer al grupo elite de los Assamitas.

-¿Quién era su amo?-Pregunte
-Podrás creer que nunca le vi el rostro, nunca supe su nombre, su edad,pero si reconocí su olor. Usaba siempre una mascara blanca con decoraciones rojas en las mejillas que parecían como rastros de garras.Y su vestimenta era siempre la misma: Una larga y negra túnica…parecía un disfraz de noche de brujas.
-¿Olor?-Pregunto Shogo.
-Si, su olor…tenía un olor característico a jazmín. Era relajante pero a la vez tenebroso. No soy mal agradecido, al fin y al cabo el nos dioc asa, comida y entrenamiento. Recuerdo cuando nos volvimos vampiros, fue el otoño de 1970. Nos volvimos renacidos como ustedes. No moríamos con el sol, solo nuestras habilidades se neutralizaban. Nuestro amo estaba fascinado con sus nuevas marionetas, por que eso éramos para el, unas marionetas.

-Disculpa ¿Alguna vez te...abrazaron?-Le pregunte.

Hubo un silencio largo

-No, ni a Karl ni a mi nos convirtieron en vampiros de la forma tradicional. Y es por eso que los buscábamos. Quizá ustedes siendo renacidos sabían algo de su origen. Pero por lo que preguntas asumo que estamos iguales.

-¿Qué paso con Catherine?-Stephanie estaba mas interesada en la historia de amor que en la conversión de Vladimir y Karl.
-¡OH! Verdad…El 10 de noviembre de 1989 Günter Schabowski, un dirigentede SED, en una conferencia de prensa anuncio que los pobladores deBerlín Oriental podían viajar libremente, y eso fue lo que la población hizo. Cientos, no, miles de alemanes salieron de la zona oriental hacia la libertad. Karl visitaba constantemente a Catherine, al fin y al cabo era un vampiro y esas defensas humanas no eran rival para nosotros. Catherine nunca quiso irse con Karl.
Decía que ella amaba su hogar y que lo quería de vuelta. Pero Karl deseaba que ella también gozara de la libertad que te ofrecía occidente.

Al anunciarse el libre pase por los puntos de controles que dividían Berlín oriental y occidental Karl estuvo muy feliz, el siempre fue frió expresando sus emociones excepto con Catherine, y esa vez el estaba feliz por que por fin tendrán una vida juntos. Al fin y al cabo Karl ya era un vampiro y le podía regalar a Catherine algo que los humanos siempre desean: El don de la vida eterna.

-Vida eterna, amor eterno…que romántico-Dijo Stephanie.
-Si, suena romántico, hasta ahora.-Vladimir nos dejo de mirar y sus ojos grises y calmados miraron a Karl que se había quedado dormido,recuperándose aun de la batalla.
-¿Qué paso?
-Karl la espero en la frontera, su alegría era la más grande que había visto en un vampiro o en un humano. Pero…ella salio acompañada de otro sujeto. La expresión de Karl cambio. Se que discutieron. No pude evitar oírlos, “Te vine a ver siempre, arriesgándome a todo ¿Para que? ¿Paraque termines con alguien que te enamoro por tres días?” y ella que respondía “Pero ya no era igual, tu no estabas ahí siempre, en cambio el si” y luego Karl decía “¿Y todo lo que nos prometimos? ¿Quedo en el olvido?”. Ella no contesto. Karl podría haber matado a ella y al tipo que la acompañaba si el hubiera querido, pero por amor a ella no lo hizo. No la volvió a ver más.

Vladimir se dirigió a mí

-Por eso te pregunte si tenias novia Vaynard, como veras los humanos son seres que cambian sus sentimientos muy rápidos. Siempre me pregunte si realmente ella le juro su amor eterno a Karl o fue solo una broma para ella.
-Quizá para ella fue una broma, pero eso no implica que todos los humanos sean iguales-Le dije
-Aun los quieres ¿Verdad?
-¿Qué?
-A los humanos ¿Aun los quieres, no?
-Pues no los quiero mucho, pero me crié con ellos, así que los estimo.

Vladimir me sonrió.

-Realmente eres extraño. Y no solo tu, sino también ustedes- DijoVladimir mirando a Shogo y a Stephanie -Quizá por eso nuestro amo se intereso en ustedes. Por eso nos pidió atacar a esos niños que no tenían culpa de nada. Pero eso se acabo.

Vladimir levanto a Karl del piso.

-Volveré al mundo humano, llevare a Karl conmigo, el es como mi hermano. Gracias por todo chicos. ¿Nos volveremos a ver?
-Si… ¿Estarás en el baile?-Le pregunto Shogo
-Claro, pero primero iré a buscar un lugar para vivir en el mundo de los humanos
-¿Y por que no te quedas con nosotros?-Le dije
-¿Podríamos? ¿Después de todo lo ocurrido?
-Claro-Dijo Shogo- Solo habrá que soportar a Beckett, ese anciano es muy molesto y…
-¡¿Conoces a Beckett?!-Vladimir se sorprendió
-Si ¿Por?-Le pregunto Stephanie
-Beckett nos estaba buscando a los cinco. Me dejo una misión de encontrar a tres vampiros renacidos. Ya los encontré.

Recordé la misión que me había dado Beckett, el de encontrar a cuatro vampiros renacidos, y ya los tenia frente a mi: Shogo, Stephanie,Vladimir y Karl. Con eso mi misión de encontrar a mi creador se acercaba más y más.

Vaynard.

miércoles 18 de noviembre de 2009

Gélida Ilusión

Una explosión sacudió el Rebel Blood. Los vampiros que se encontraban en el lugar salieron corriendo asustados, no era para menos ya que el fuego es nuestro mayor enemigo (incluso de los renacidos como yo). Pero lo curioso era que no salía humo del local, solo se había escuchado el
ruido de una explosión mas no había rastro de fuego o humo. Solo el techo del Rebel Blood había sufrido daños.

Karl había usado una técnica especial, una especie de Protean Elemental.

Explicare eso de Protean Elemental, tantas palabras nuevas posiblemente los confundan. Verán, existen cuatro elementos básicos: Aire, Agua, Tierra y Fuego. El Protean Elemental es aquella habilidad que permite a un vampiro usar las propiedades de dichos elementos básicos.
El Protean simple es la habilidad que tienen los Gangrel para convertirse en perros, lobos, ratas y murciélagos (y pensar que Shogo no creía nada de eso)

La habilidad que Karl había usado era una mezcla de aire frió y agua. La mezcla de dichos elementos genera lo que conocemos como hielo.

Por suerte Shogo Stephanie y yo habíamos podido esquivar su feroz y sorpresivo ataque. Vladimir veía fijamente a Karl. Sus ojos grises ya no reflejaban tranquilidad e inocencia que siempre mostraban, ahora mostraban un poco de miedo.

-Vaya que son rápidos, esquivaron mi “puño de hielo”-Dijo Karl mirándonos, aun estaba en una posición como si hubiera dado un puñete a alguien.
-¿Puño de hielo?-Estaba asombrado.
-Si, y la verdad me sorprende que lo hayan esquivado. Los Brujah que estaba aquí no eran tan rápidos como ustedes.

Estábamos en problemas. Si bien es cierto que éramos tres contra uno, Karl estaba en un nivel muy superior al de nosotros. Además Shogo y yo sabíamos usar un Protean Elemental de Aire. No sabía si Stephanie sabia usar algún Protean Elemental o no pero si no pensaba en algo pronto
terminaríamos congelados.

-¡Detente Karl, ellos ya no son nuestros enemigos!- Le grito Vladimir a Karl
-No te metas Vladimir, nuestro amo nos dijo que estos tres sujetos estaban a nuestro nivel- Karl le contesto a Vladimir sin mirarlo, su mirada seguía clavada en nosotros.
-¡No! ¿Acaso no recuerdas? Nuestro “amo” nos abandono cuando mas lo necesitábamos. Ya no tenemos nada que ver con ellos ni con el sujeto que llamábamos amo.
-¿Y que si ya no es nuestro amo? Quiero saber si lo que decía era cierto. Quiero ver la verdadera habilidad de Vaynard, Stephanie y Shogo; los tres renacidos.

Sabia de nosotros, pero ¿Cómo? Los únicos que sabían la clase de vampiros que éramos eran Beckett, Versatis y Kravo. No había forma que ellos supieran la clase de vampiros que éramos. Incluso Fernando, el amigo de Stephanie, no sabía exactamente que era un renacido. Kravo
nunca le dio a Fernando una explicación clara al respecto (además el miedo que producía Kravo pues le hizo olvidar a Fernando el tema de los renacidos).

-¿Como sabes…lo de renacidos?- Le pregunte aun asombrado.
-Ustedes son vampiros raros, nuestro ex –amo quería saber un poco más de ustedes, según El ustedes tienen algo especial…- Karl bajo la mirada. -…algo especial.
-¿Algo especial?-Pregunto Shogo

En ese momento la temperatura en el salón disminuyo rápidamente. Se podía ver que el puño de Karl se tornaba de color celeste. Estaba preparando otro ataque y esta vez se aseguraría que no falle.

No teníamos tiempo para seguir discutiendo, teníamos que actuar y pronto.

-Esta vez acabare con ustedes…-Karl ajusto su puño congelado-¡Y Vladimir y yo seremos los únicos renacidos en todo Henoc!

Karl lanzo su ataque dirigido a mí. Lo que acababa de decir Karl podía ser analizado luego, tenia que esquivar el ataque y eso hice.

El puño de hielo de Karl siguió su camino y se encontró con Stephanie. Por suerte Shogo uso el Protean Elemental de aire, el que habíamos aprendido gracias a Beckett, para evitar que el golpe le cayera a Stephanie de lleno. Pero su pequeño escudo de aire no amortiguo todo el
ataque. Shogo y Stephanie salieron volando, pero ninguno con heridas de consideración.

-Gracias- Le dijo Stephanie a Shogo
-Te dije, si algo te pasa yo…
-¿Tu que?- Le pregunto Stephanie a Shogo tomándole la mano

No tenían tiempo para cosas románticas, Karl había lanzado otro puño de hielo. Tenían que esquivarlo rápido a menos que quisieran convertirse en estatuas de hielo.

-¿No que ya no éramos enemigos?-Le grito Shogo a Karl que trataba desesperadamente de acabar con nosotros.
-¡Tu nunca entenderás!-Le respondió Karl siguiendo con sus ataques.- ¡No sabes lo que es que esforzarse al máximo para que unos desconocidos te quiten lo que más amas!

Los ataques de Karl se intensificaban cada vez más y más. Vladimir no podía hacer nada más que generar un escudo que lo protegía de los ataques de Karl.

-¿Pero que te hemos quitado?- Le pregunte a Karl.
-…Y no solo ustedes… ¡Los asquerosos humanos también me quitaron lo que más amaba!

No me importo en ese momento lo que había dicho Karl, solo atine a sacar mi Glaicus y enfrentarme a el.

-Por fin, esos son los ojos que quería ver Vaynard- Karl sonrió mostrando sus colmillos

Mis ojos estaban rojos, decidido a atacar. Corrí hacia el, tenia que detenerlo.

-¡Una acción muy estúpida Vaynard!- Karl lanzo su puño de hielo contra mi.
-¡Vaynard esquívalo!- Shogo me grito

Demasiado tarde. El golpe cayó directo en mí. Caí inerte al suelo. Al parecer Karl había ganado.

Karl al verme en el suelo dejo de atacar a Shogo y a Stephanie. Se acerco hacia mí.

-No eres la gran cosa Vaynard, no lo eres- Dijo Karl mirándome con desden. –Ahora acabare contigo.

-“Aun no cantes victoria”.

Karl se quedo helado, no era posible mi voz estaba detrás de el pero mi cuerpo estaba inerte en el piso.

Y efectivamente yo no estaba vencido, estaba detrás de el. Mi Glaicus estaba apuntando directamente al corazón de Karl.

Cuando Karl voltio fue demasiado tarde para el. La estocada que le lancé penetro su pecho y atravesó su corazón, y por si fuera poco mi ataque estaba cargado con el Protean Elemental de viento.

La presión de mi ataque saco a Karl disparado estampándolo contra la pared. Como ya saben clavarnos algo en el corazón no nos mata pero si nos paraliza.

Karl comenzó a botar sangre por la boca.

-Co...Como...no es posible, yo te lancé mi ataque.
-Si, por lo menos así lo viste
-¿Q...Que?- Karl estaba extrañado
-Auspex Visionario…te cree una ilusión y no solo a ti, sino a todos en esta sala. Lo que congelaste era una ilusión.

Stephanie, Shogo y Vladimir estaban boquiabiertos.

-Me costo mucho aprenderlo, pero al fin dio resultado.
-No...Esto no a terminado…yo…yo…- Karl trato de ponerse de pie, pero no podía. El efecto de la estocada con el protean elemental lo había debilitado demasiado.
-Ahora quisiera saber que te quitaron los humanos.

Vladimir se nos acerco.

-Lo siento mucho, no pensé que Karl los atacaría de esa forma.
-Descuida, esto ya acabo- Le respondí.
-Como disculpa a lo ocurrido les contare como Karl y yo nos convertimos en vampiros y del porque…porque Karl odia a los humanos.



Vaynard

martes 17 de noviembre de 2009

¿Pisando los Talones?

La sala de reuniones era una sala con un espacio mediano. Había muebles muy finos de cuero negro con sus respectivas mesas que rodeaban la sala y en la punta estaba el trono donde se encontraba Karl. El piso estaba alfombrado por completo de color rojo. Las paredes eran de color negro.

-Bien, te escuchamos.-Los tres nos sentamos en un mueble largo dondepodían entrar 5 personas.
-Primero quiero darles la bienvenida a nuestro nuevo recinto. El Rebel Blood es un buen lugar y casi nadie viene a molestar.-Dijo Karl que aunsu cabeza seguía apoyada en su puño.
-¿Casi nadie? ¿Qué hicieron con los vampiros que estaban aquí?-Pregunto Shogo
-Pues molestaban mucho, así que los matamos- Dijo Vladimir sonriendo.
-Por favor, sírvanse-Nos dijo pasándonos unas copas llenas desangre.
-Gracias-Dije sosteniendo la copa, la verdad estaba sediento.
-¿Mataste a todos los Brujah que estaban aquí?-Pregunto Stephanie.
-A la mayoría, los que huyeron saben que si no quieren sufrir el destino de sus colegas pues se deben de quedar en el primer piso.-Respondió Karl.
-Eres de lo peor- Contesto Stephanie. Karl sonrió.
Tome un poco de sangre y deje la copa en la mesa que estaba frente anosotros.
-Seré breve ¿Ustedes son los responsables de lo que les paso a los Malkavians?- Pregunte.
-No.-Respondió Vladimir
-¿Sabes quien fue?-Tenemos una idea de quien podría ser-Dijo Karl.
-¿De la Camarilla o del Sabatt?-Pregunto Stephanie.
La mirada de Karl se poso en Stephanie.
-¿Qué pasaría si digo que fue la Camarilla?-Pregunto Karl mostrando sus colmillos.
-Tú perteneces a la Camarilla, es más, la Camarilla te debe estar buscando.-Le respondió Stephanie
-¿Debe?-Dijo Karl- Lo esta haciendo. Es por eso que llegamos a Brujah. Justicars Ventrues y Malkavians nos están buscando y para que ellos ingresen a Brujah pues es bien difícil, ya saben que esos dos clanes noson bien vistos aquí en Brujah ¿Verdad?
La mirada de Karl se poso en mí. Sus ojos fríos sin expresión trataron de ver lo que pensaba.
-A propósito Vaynard, tu eres un Ventrue ¿Cómo hiciste para entrar aquí?
-Te seguí el rastro y por suerte me dejaron ingresar. Además tenemos algo pendiente ¿No?
Karl se rió.
----------------------------------------O---------------------------------------

Mientras que en Henoc pasaba todo eso algo había llegado al mundo delos humanos. Las noticias de los periódicos amarillistas eran acerca deasesinatos y desapariciones.
El último era acerca de unos dosdelincuentes que habían muerto hace un mes atrás y recién habían halladosus cuerpos en la orilla de la playa Los Yuyos en Barranco.
Se tratabade los dos delincuentes que Shogo y yo habíamos asesinado exactamente hace un mes. Sus cuerpos en estado de descomposición mostraban dos profundas heridas en el cuello, heridas que no podrían ser sido causadas por un cuchillo o algún arma punzo cortante. Además el nivel de sangrede los cuerpos era muy bajo.

Los diarios “chicha” o amarillistas son los únicos diarios que no fueron comprados por vampiros. ¿No lo pueden creer verdad? No los culpo,aun yo siendo vampiro me cuesta mucho creer eso. Como lo mencione enalgún capitulo anterior, los vampiros dominan gran parte de este mundo capitalista. Algunos vampiros tienen buena relaciones con los humanos, el clan de los Ventrue por ejemplo se caracteriza por aprovechar al máximo a su ganado (recuerden que para nosotros, ustedes mis queridos lectores son alimento).

En fin…los diarios amarillistas son controlados por un grupo llamado La Sociedad de Leopoldo (Insisto, no creo que existan) y en sus noticias tratan de dar a conocer a la población sobre la existencia de estos“Seres demoníacos con sed de sangre que existen desde la época de Caín”.
Bien, analicemos por un momento esta frase.

No todos los vampiros somos seres demoníacos. Algunos aun tenemos recuerdos de cuando éramos humanos, si bien no son los mejores recuerdos pues si nos traen alguna alegría de vez en cuando.

Lo de sed de sangre pues no lo puedo negar. Al fin y al cabo somos vampiros y la sangre es nuestro alimento.

Y lo de que viven desde la época de Caín pues a mi me resulta difícil creer que haya existido un tal Caín, y que sus padres hayan salido del Edén y todo ese cuento.
No es por querer burlarme de la religión católica (que por cierto odia a nuestra especie) pero pienso queparte del Génesis es una fantasía que el pueblo hebreo tenia conrespecto al origen del hombre en la tierra (asi como en Perú el mito deManco Cápac que sale del lago Titicaca o el de los egipcios conOsiris).

El punto es que habían encontrado los cuerpos inertes y descompuestosde dos sujetos que habían asesinados de manera extraña, y dicha noticia salio en la primera plana de un periódico amarillista.

-¿Cuanto vale señor?-Una joven muy atractiva le pregunto al vendedor deperiódicos, señalando el diario con la macabra noticia.
-50 centavos.
-Déme uno por favor.

El vendedor le alcanzo un ejemplar de dicho periódico.

La joven tenia 21 años (la misma edad que yo tenía al convertirme en vampiro), cabello negro ondulado, pestañas largas, ojos marrones y perfectamente maquillados. Su rostro redondo y blanco salvo sus mejillasque eran rosas, mostraban vida, eso que los vampiros normales (no los renacidos) no pueden mostrar. Era alta y tenia buen cuerpo. No era miss universo pero si era guapa.

Llevaba una casaca negra claro y un polo blanco. Tenía un collar de piedra pulida con un símbolo incaico (esos que suelen vender en Cuzco oen el parque Kennedy en Miraflores). Usaba una falda negra y una correa con estuches muy parecida al cinturón de Batman pero de color negro.
Pantimedias negras y botas del mismo color.
Llevaba a cuestas una mochila verde y a la altura de la cintura en forma horizontal un estuche negro de madera de casi un metro de largo.
Tomo el periódico y se puso a leer. Su expresión cambio de un momento aotro cuando llego a la noticia de los cuerpos hallados en la playa.
Esbozó una sonrisa en su rostro.
Sus ojos miraban fijamente la fotografía de los cuerpos inertes en la orilla.

-Estoy pisándote los talones, muy pronto te encontrare Vaynard.


Vaynard

miércoles 11 de noviembre de 2009

Rebel Blood

El Rebel Blood es uno de los clubs más populares en Henoc y el mejor de Brujah. El nombre viene de la canción Rebel Blood del grupo Witch Breed, un grupo de metal portugués. En lo particular no me gusta mucho el metal, prefiero el rock de los 80’s.

El club, como todos los clubs que hay, tiene un letrero con focos de color rojo que iluminan la palabra Rebel Blood. Además había un guardia en la puerta también vampiro.

Una fila larga de vampiros que ansiaban entrar al club. Como ya lo dije es un buen club.
Como nosotros estábamos apurados fuimos de frente a la puerta del club.

-¿Si jóvenes vástagos?- El guardia se puso delante de la puerta- ¿Van a algún lugar?
-Si, queremos entrar.
-Tienen que hacer fila como todos los demás.
-Por favor es urgente, buscamos a dos Assamitas…
-¿Son Justicars?- Dijo el guardia abriendo los ojos sorprendido.
-¿Justicars?-Dije

Stephanie se comunico conmigo telepáticamente. “Vaynard, soy Stephanie. Escúchame y actúa con normalidad. Nosotros podemos comunicarnos telepáticamente. Es una habilidad que tenemos”

-“¿Habilidad?” – Le conteste (¡Vaya! Yo también puedo hacer eso)
-“Si, ahora escucha con atención. Los Justicars son una guardia de elite de la Camarilla.
Ellos gozan de una total impunidad y pueden usar todos los medios que consideren apropiados para realizar investigaciones o combatir a los enemigos de la secta.”

-“Ósea deben a ver Justicars buscando a Vladimir y a Karl”
-“Exacto. Ahora dile que somos Justicars y que venimos en nombre de la Camarilla, el resto será fácil”

La conexión telepática con Stephanie termino.

-Si, somos Justicars y…-Le hice una seña para decirle algo en secreto.
El vampiro se inclino para decirle algo al oído.
-Venimos para poner fin a la existencia de los Assamitas, déjanos pasar y serás bien recompensado.
-¡Por supuesto! Adelante señores, bienvenidos al Rebel Blood. – El guardia nos dejo pasar.

Los tres ingresamos al bar, y para ser sincero no me gustó. Definitivamente los bares de los humanos son más agradables.

El ambiente dentro del Rebel Blood olía a sangre, y es que, la sangre es la bebida mas importante y vital para cualquier vampiro. El olor genera ganas de consumir sangre hasta embriagarte de ella. Aquel sabor metálico y salado es algo que quizás solo los vampiros podemos disfrutar al máximo.

Al entrar, todo esta lleno de vampiros, unos bailando música gótica, otros tomando en mesas o en la barra, otros conversando y algunos besándose (obvio que eran parejas) aunque eso me parecía raro ya que los vampiros adultos (50 años a más como vampiros) pierden sus emociones humanas, posiblemente sean jóvenes como Shogo o Stephanie o yo.

El bar por dentro esta rodeado de espejos, se preguntaran por que. La respuesta es simple. Algunos vampiros ya mayores adquieren una habilidad que es común entre los vampiros que tienen 200 años a más y es la de no poder reflejarse en los espejos. Por suerte yo aun soy nuevo en esto así que aun puedo reflejarme en ellos. El ambiente de los espejos es para que el Rebel Blood se vea más espacioso. El piso es de caoba negra y el techo que separa el primer con el segundo piso es de color rojo sangre.

En el segundo piso se encontraba la sala VIP, la zona exclusiva para turistas, príncipes o representantes Brujah. Lo más probable es que Karl y Vladimir se encontraran ahí, al fin y al cabo ellos eran turistas escondiéndose de los Justicars.

En la zona VIP también se vendía sangre rara, la sangre que es escasa entre los humanos y muy preciada por los de mi especie. Es una de las pocas cosas que los vampiros y los humanos consideran apreciado: Los humanos por que esa sangre es escasa y si alguien que tiene esa sangre sufre un accidente las posibilidades de conseguir un donante con las mismas características de esa sangre es mínima. Por otra parte, como no hay muchos humanos con ese tipo de sangre pues los vampiros sueñan con tomar de esa sangre alguna vez y es que, cuesta mucho dinero y esfuerzo encontrar a esos humanos ya que , según rumores, están protegidos por una organización que lucha contra los vampiros desde hace mucho tiempo: La Sociedad de Leopoldo. (Que, en lo personal, no creo que tal sociedad exista).

-Chicos, hay que estar atentos. Recuerden que son asesinos expertos. –Dije
-Si- Stephanie y Shogo estaban consientes de eso.

Sabíamos que estaban en el segundo piso y no seria problema subir los escalones hasta llegar a la zona VIP. Pero por más “inmortales” que seamos teníamos temor.
-Bien, subamos.- Dijo Shogo.- Stephanie, si se pone peligroso huye ¿De acuerdo?
-¿Qué?
-Son asesinos profesionales, ya oíste a Vaynard. Además si te lastiman pues…
-¿Pues que?- Le pregunto Stephanie sorprendiéndose de las palabras de Shogo.
-…Pues Beckett nos mataría a Vaynard y a mi, y en lo personal quiero disfrutar mi inmortalidad al máximo.

Al parecer esa no era la respuesta que Stephanie esperaba. Su semblante cambio de asombrada a enojada.

-Yo me puedo cuidad sola, no te preocupes por Beckett- Dijo subiendo los escalones –Además yo les puedo patear el trasero a ambos así que no me hagan enojar.

Yo subí detrás de ella dándole una mirada a Shogo como quien le dice “Bien tarado, la hiciste enojar otra vez”

-¿Y yo que hice ahora?- Dijo Shogo siguiéndome- De verdad Beckett nos mataría…

Llegamos al segundo piso, la zona VIP. La sala era de color azul oscuro con muebles de cueros negros y alfombra de color azul. Una barra exclusiva con las mejores “cosechas” de sangre y obviamente la sangre exclusiva en una botella. Posiblemente haya estado reservada para algún príncipe o alguien importante, en caso contrario se vendía al mejor postor por una cantidad nada despreciable, en algunos casos por una cantidad tan alta que hasta para algunos príncipes era demasiado caro.

Al fondo del vestíbulo se encontraba una puerta en donde se realizan reuniones secretas, solamente para el príncipe del área y sus invitados. Pero algo no andaba bien, la zona VIP estaba vacía, no había nadie en la sala, ni en el vestíbulo, ni en la barra. Estaba vació, pero la sangre embotellada seguía ahí, no la habían tocado.

-Bien, ahora si esto no me gusta nada- Dijo Stephanie
-Te dije que te quedaras atrás ¿Vez? Por no hacerme caso- Dijo Shogo
-OK. Vamos a entrar a la habitación que esta al final del vestíbulo
-¿Qué? No podemos, nos matarían- Dijo Stephanie
-No lo creo, somos Justicars ¿Recuerdas?- Le dije bromeando.

Seguimos por el vestíbulo hasta llegar frente a la puerta.

-Bien, entremos.

Abrimos las puertas de la sala de reuniones. No había más que una persona en el sillón principal, lo que vendría ser el trono. Era Karl. Al parecer nos estaba esperando.

-Karl, los invitados vendrán dentro de poco y tenemos que arreglar el...-Una figura apareció detrás de Karl, era Vladimir.
-No es necesario que arregles nada Vladimir, ya están aquí.- Karl estaba mirándonos fijamente con esos ojos fríos y sin emociones que mostró aquella vez que ataco en Miraflores. Su cabeza estaba reposando en su puño. Estaba relajado y a la vez atento a cualquier indicio de ataque. En verdad era un profesional.

-Chicos, bienvenidos. Por favor tomen asiento. Estábamos esperándolos.- Nos dijo Vladimir con una sonrisa amable haciendo la seña para sentarnos.
-No demoraremos mucho.- Dije
-No les haremos daño, aun no…Solo queremos conversar un rato.
-¿Acerca de?-Dijo Stephanie
-Del por que nos persiguen. Esta será una charla muy agradable.-Dijo Vladimir sonriendo.



Vaynard

sábado 3 de octubre de 2009

La llegada a Brujah

-Por fin llegamos.- Dijo Fernando.

Stephanie, Shogo y yo estábamos dormidos cuando Fernando aviso de la llegada del tren.
-¿Eh? ¿Qué pasa?- Dije frotándome los ojos. Aunque Henoc siempre para oscuro estar 24 horas despierto pues si me había agotado, y no solo a mi sino también a Shogo y a Stephanie.
-Llegamos a Brujah.
-¿Qué? Shogo, Stephanie, despierten.-Les dije

Shogo y Stephanie se habían quedado dormidos. La cabeza de Stephanie estaba apoyada en el hombro de Shogo y el mentón de Shogo apoyado sobre la cabeza de Stephanie. Si hubiera tenido una cámara les hubiera tomado una foto. De verdad se ven muy bien juntos. Aunque quizá Stephanie no este interesada en alguien tan joven como Shogo.

-¿Que pasa? ¿Ya llegamos?- Stephanie abrió los ojos, se percato como se había quedado dormida y se separo rápidamente de Shogo, haciendo que este se levantara.
-¡¿Qué paso?!- Dijo Shogo asustado
-¡¿Te aprovechaste porque estaba dormida verdad?!-Le grito Stephanie. Sus pálidas mejillas se tornaron por unos momentos rosas.
-¿Perdón? Yo soy muy respetuoso de la gente de edad.
-¿Y enzima me llamas vieja?
-No te dije vieja ¿Verdad Vaynard?
-Eh…pues la verdad…-Iba a responder pero Shogo me interrumpió
-¿Sabes algo? Creo que para ser una vampira relativamente joven tienes un carácter muy…-Shogo se quedo pensando en que decir.
-¿Muy que, Gangrel?- Stephanie se estaba empezando a enfadar.
-Pues no muy acorde a un Toreador.

No debió decir eso. Stephanie podría ser una vampira relativamente joven pero es extremadamente peligrosa cuando se molesta, es mas, eso nos constaba a Shogo y a mí ya que anteriormente nos habíamos enfrentado a ella y prácticamente nos había dado una paliza en nuestro primer encuentro.

-¿Quieres pelear acaso Shogo?- Stephanie dio a mostrar su glaicus. Era similar a la que Shogo y yo teníamos pero esta glaicus tenía el símbolo de una rosa, muy parecida a este:


-¿Una rosa?-Dije en voz alta.
-Si, es una rosa. El símbolo de los Toreador.-Me dijo Stephanie
-Si no te conociera diría que eres Narcisista- Dijo Shogo encogiéndose de hombros haciendo que Stephanie le diera una mirada fulminante.
-Ustedes tres ya paren de discutir- Nos dijo Fernando que aun seguía sentado dentro del vagón.
-¿Por qué siegues sentado?- Le pregunte- ¿No vienes con nosotros?
-No, solo quise hacer un pequeño viaje. Yo volveré al mundo humano. Al parecer hay una fiesta en una zona elegante de Lima…si no me equivoco queda en San Borja, cerca al Pentagonito. Una hija de un comandante me invito, la humana no se imagina que soy un vampiro.
-No la culpo, en realidad ningún humano se da cuenta de que somos vampiros.- Dije.

Hubo un largo silencio.

-Vaynard, Shogo no se encariñen tanto con los humanos. Esta bien que no quieran matar, pero recuerden que ahora son superiores a ellos. Ellos son ganado. ¿Recuerdan cuando eran humanos y comían carne? ¿Acaso se preocupaban por la opinión de las vacas? Pues es igual ahora. Recuerden, solo aliméntense cuando lo requieran.
-Gracias por el consejo Fernando, lo tendremos presente.

Fernando miro a Stephanie.
-Señorita Stephanie, la veré en la ciudad Toreador antes del baile. Tendremos gran demanda de diseños.
-No te preocupes, de seguro que la mayoría Irán al mundo humano a adquirir los diseños. En todo caso una vez que termine de ayudar a Vaynard me reuniré contigo. Nos reuniremos en Paris ¿OK?- Le dijo Stephanie
-Entendido señorita. Nos vemos ahí.

Fernando se quedo en el vagón mientras que los tres bajamos del tren. El tren siguió su marcha hasta la siguiente ciudad. Pasaría un buen tiempo hasta que me volviera a encontrar con Fernando.

La historia de Brujah es muy interesante, al inicio el antediluviano fundador del clan era Brujah, pero fue diablerizado por Troile, del cual desciende la mayor parte del clan.


La diablerie implica consumir la sangre de otro vástago de una forma total. Usualmente es una forma de castigo supremo que sólo puede ser impuesto a partir de una orden de Caza de sangre liberada por el príncipe de una ciudad, y solo podrá ser realizada por el Sire del chiquillo. Sin embargo, en la confusión, muchos jóvenes vástagos suelen aprovechar para cometer Diablerie. Si el criminal era especialmente detestable, el príncipe suele mirar hacia otro lado.


Para lograr la diablerie, un vampiro debe beber hasta la última gota de la sangre de otro vampiro, y luego seguir sorbiendo para "chupar" el alma de la víctima. El esfuerzo de este acto es monumental, ya que el espíritu de los vástagos es tenaz y se aferra como puede a la No-Vida, esperando poder regenerar su cuerpo y despertar una vez más.
Robando la vida a un vampiro más cercano a Caín (de una generación inferior a la propia) el vástago puede enriquecer de forma permanente su propia sangre.

Esto es considerado como canibalismo y es muy mal visto incluso entre los vampiros.
Troile luego fue derrotado en Cártago, donde en este momento se encuentra en Letargo. Los que descienden de Brujah y no de Troile son llamados Brujah Verdaderos. A diferencia del clan principal, los Brujah Verdaderos son un clan numéricamente inferior.

Son más tranquilos y esto es una debilidad ya que carecen de emociones, pero son temidos por su habilidad para alterar el flujo del tiempo, la disciplina Temporis, claro que esta disciplina es una disciplina perdida y olvidada, por lo menos nosotros lo creíamos así.


La ciudad Brujah es una ciudad muy parecida a los suburbios de New York. Paredes pintadas, afiches pegados unos enzima de otros. En realidad parecía una ciudad sin ley. Digo parecía por que entre los anarquistas (como se les suele llamar) tienen códigos y leyes que cumplir. Y a la vez tiene un odio muy grande a dos clanes perteneciente a la Camarilla: Los Malkavians y los Ventrue.
-Suerte que tu glaicus no tiene símbolo Vaynard- Me dijo Stephanie
-¿Por qué?
-Los Brujah odian a los Ventrue. Exactamente no se el porque pero piensan que los Ventrue los envidiaban por tener la ciudad mas hermosa del planeta hace miles de años.
-Que bueno que no soy Ventrue.- Dijo Shogo mirándome.
-Bueno, que mas da. No tengo clan y este problema de clanes en realidad no me debería afectar.

Nos acercamos a un puesto de periódicos. La caseta estaba pintada con símbolos anarquistas. Dentro había un vampiro con un tatuaje de serpiente que iba desde su mejilla izquierda hasta su cuello.

-¿Qué trae a unos jóvenes vástagos hasta aquí?- Dijo el vampiro con curiosidad.
-Nada, solo de Tour por la ciudad. ¿Que nuevas noticias hay?- Dije
-No hay muchas novedades. El tema de los Malkavians esta que suena por todas partes. Ojala que no haya quedado ninguno de esos locos.- Expreso el vampiro con una sonrisa que hacían que sus colmillos sobresalieran.
-¿Algo mas?- Pregunto Shogo.
-Al parecer buscan información de algo específico.
-Si. Iré al grano. Busco dos Assamitas que se hospedan en esta ciudad. ¿Sabes donde los puedo ubicar?- Le pregunte con una seriedad y firmeza que hasta yo quede sorprendido.

El vampiro miro hacia los lados y nos hizo una seña para que nos acerquemos a el.

-Se encuentra en club llamado RebelBlood, pero tengan cuidado, ese club es muy peligroso incluso para nosotros que somos extremadamente fuertes.
-Gracias, lo tendré en cuenta. ¿Me das un periódico?
-Si, toma la edición del Nocturno de Henoc. Es gratis. Disfruten su estancia en Brujah y cuídense las espaldas.

Shogo me pidió prestado el periódico.

-Chicos, miren esto. Beckett al parecer es famoso aquí.

Había un titular en letra grande que decía: “Volvió el Grande.” Y abajo una foto de Arurth, Beckett y el desconocido hasta esos momentos de Dominick. Había algo familiar en Dominick, no se que era pero pude sentir algo muy familiar solo con ver la foto.

-Al parecer tu Sire es famoso Stephanie.
-No me lo recuerdes.

La noticia nos había impactado tanto que no nos percatamos que nuestra caminata nos había llevado directamente hacia las puertas del RebelBlood.



Vaynard







sábado 26 de septiembre de 2009

El Príncipe Negro

Arurth y Beckett estaban frente al portón de piedra. Es un gran portón con figuras en alto relieve de espadas cruzadas. Estas espadas tenían en la punta incrustaciones de rubí.

-Vaya, esto no a cambiado mucho.-Dijo Beckett
-En realidad si, como ya viste Victorino es ahora representante de los Giovanni.
-Bueno, en política puedo esperar de todo. Recuerda que he vivido mucho en el mundo humano y he visto cosas realmente ridículas en la política humana: Presidentes malos que son reelectos, presidentes que son elegidos por que esta de moda tal o cual candidato, incluso hay un presidente que parece un gorila…
-¿Un gorila?
-Si, un gorila
-Ese mundo humano debe ser muy divertido
-Ni tanto, siempre hay guerras. Nunca están en paz. Y eso me preocupa.
-¿Por qué?
-Por que no quisiera que Henoc perdiera la paz y se volviera otro mundo humano.
-¿Quién crees que a sido el causante de lo que paso en ciudad Malkavian?-Le pregunto Arurth.
-No lo se, pero quien lo haya hecho tiene algo planeado.
-¿Que quieres decir?
-Quiero decir que…

En ese momento el portón se abrió. La habitación estaba oscura salvo el camino alfombrado que estaba alumbrado con focos que se encontraban en el piso.

Arurth y Beckett siguieron por la ruta alumbrada y llegaron hacia un escritorio de mármol en donde había una silla de oro giratoria que les daba la espalada y alguien sentado en esa silla.

-¿Dominick?
-Hola Arurth, bienvenido. No te preocupes, se que tu no has sido el culpable de lo que paso en la ciudad Malkavian.
-Gracias por tu apoyo.
-¿Y quien es tu acompañante?-Dijo Dominick volteando la silla.

Dominick es un vampiro alto, de cabello rubio y ojos verdes, aparentemente de unos 27 años, en pocas palabras el prototipo de chico ideal para las chicas humanas (y no humanas)
Una mirada tranquila, distinta a la de cualquier vampiro.
Estaba vestido con un saco azul y camisa blanca, pantalón azul y zapatos negros. Al lado derecho de su cintura llevaba una glaicus con el símbolo de los Ventrue.


-Hola Dominick, cuanto tiempo sin verte.- Dijo Beckett
-No…puede…ser…-Los ojos de Dominick crecieron de la emoción-¡Eres Beckett!

Dominick corrió hacia Beckett y lo abrazo (algo muy raro en los vampiros antiguos ya que a medida que pasa el tiempo nos volvemos mas fríos y las emociones humanas las dejamos en el olvido)

-Oye, no me emociona que un vampiro me abrase.
-Pensé que habías muerto amigo, que bueno que estas de vuelta
-Si estoy de vuelta y con ganas de saber que a pasado en la ciudad Malakvian. Ahora si no te importa ¿Me puedes dejar de abrazar?
-¡OH! Claro.- Dijo Dominick alejándose apenado.
-Tranquilo, es bueno demostrar emociones humanas de vez en cuando- Le dijo Arurth con una sonrisa.

Dominick fue hacia su silla. Se sentó y suspiro.

-¿Qué pasa amigo? ¿Mucho trabajo?- Le pregunto Beckett
-Ni te imaginas, estamos buscando a dos Assamitas que están atentando contra el mundo humano, no me mal interpretes, no es que me importe mucho el mundo humano pero a quedado un testigo que a reconocido a uno de ellos. Ya sabes como son los humanos…
-Unos escandalosos…-Dijo Arurth.
-Si, y lo peor es que ahora sucede esto de los Malkavian…
-¿Sabes quien ocasiono todo esto?- Le pregunto Beckett a Dominick

Dominick bajo la mirada, luego miro a Arurth.

-Arurth tu sabes que yo te apoyo, pero todos piensan que fueron los del Sabbat.
-No te preocupes, pero ¿Tu que piensas?
-¿De verdad quieres saber que pienso?
-Si, eres mi amigo y el líder de la Camarilla. Tu opinión es importante.- respondió Arurth.
-Bien…yo creo que ha sido alguien de la camarilla que esta obsesionado con ese mito de “La fuente de la verdad” y ha querido culpar al Sabbat.
-Buen punto.- Dijo Beckett
-En fin…mientras se busca al o a los culpables ¿Qué opinan si me acompañan al Gran Salón? De seguro muchos querrán saludar al gran Beckett
-Sobretodo Victorino- Agrego Arurth.

Era extraño ver a Arurth y a Dominick juntos, ya que ambos eran de clanes rivales. Pero según como cuentan la mayoría de vampiros viejos su amistad nació tras conocer a Beckett. Y al parecer esta amistad siempre fue mal vista tanto para la Camarilla como para el Sabbat.

-Por cierto Dominica-Beckett se detuvo mientras se dirigían hacia la puerta.- No deberías preocuparte por los Assamitas, hay un grupo que esta tras sus pasos.
-¿Quiénes son?
Beckett sonrío.
-Todo a su tiempo.

Abrieron las puertas que separan el Gran Salón con el despacho de Dominick, y ahí estaban todos los vampiros de la Camarilla esperando ver al gran Mnemosínidas. Al parecer Beckett no solo era famoso por lograr la amistad de dos grandes líderes rivales, sino que también una leyenda “viva” de las guerras vampiricas. El gran comandante Beckett.

El Gran Salón se lleno de aplausos. Todos ovacionaban a Beckett, a Arurth y a Domick. Por fin los tres grandes se reunían después de mucho tiempo.

-Tenias razón en algo Beckett- Dijo Arurth.
-¿En que?
-Me robaste el protagonismo.




Vaynard

lunes 14 de septiembre de 2009

El palacio Krün

Shogo y yo volvimos a Henoc, estábamos milagrosamente en el vagón del tren (recuerden que nunca se sabe donde se aparecerá en Henoc), también estaba Stephanie y Fernando.

-Chicos, ¿Están bien?-
-Si
-No les hicieron nada esos mounstros ¿Verdad?
-No, para nada. Todo esta bien. ¿Hay un baile?- Pregunto Shogo
-¿Que baile?-Pregunte
-Shogo ¿Quién te dijo eso?- Le pregunto Stephanie
-Kravo, y si pienso ir.- Dijo Shogo
-Yo no, paso- Dije
-¿Por qué no? Vamos Vaynard, seremos dos solteros en busca de diversión.
-Es que…yo no se bailar.
-¡¿Qué?!- Todos se quedaron mirándome sorprendidos

Tocaron la ventana del vagón, y ahí estaban Kravo y Versatis.

-Hola- Saque mi cabeza por la ventana.
-Vaynard, espero que te haya servido lo que te enseñe.- Me dijo Versatis
-Si, muchas gracias.
-Ten cuidado, al parecer algo esta pasando en Henoc. El baile es todavía dentro de un mes así que tienes tiempo de aprender a bailar.
-Gracias, lo recordare.
-Dile a Shogo que no se aproveche de lo que le enseñe- Me dijo Kravo.
-Se lo hare presente.

El tren comenzó a andar.

-¿Irán al baile?
-Claro, con mascaras pero iremos.
-Cuídense.

El tren partió rumbo a Brujah.

-¿Los Nosferatu les enseñaron algo?- Nos pregunto Stephanie
-Si- Respondimos los dos
-¿Qué cosa?
-No es de mucha importancia-dije
-Cuéntame Vaynard, soy tu amiga.
-Ya oíste a Vaynard, no fue nada importante- dijo Shogo
-Por si no escuchaste solo le pregunte a Vaynard
-Vaya, no sabia que a las vampiras también les daba la menopausia- Dijo Shogo
-¿Qué haz dicho?- Stephanie se levanto de su asiento y se abalanzo contra Shogo

Fernando se quedo mirando sorprendido, al parecer nunca vio a Stephanie comportarse de esa forma

-¿No vas a hacer nada Vaynard?
-No…En pelea de parejas no me meto

Shogo y Stephanie detuvieron su pelea, me miraron enojados y se abalanzaron contra mí.

Fernando saco de su bolso dos botellas de líquido rojo. Era sangre.

-Tengan chicos, deben de estar sedientos-Dijo dándonos las botellas a Shogo y a mi
-Gracias

Destape las botella y tome de ella. Sentí una satisfacción igual o mayor a cuando un niño humano come un delicioso chocolate, incluso yo ya olvide ese sabor.

-¿Donde consigues estas cosas?-Le pregunte
-En realidad tengo un amigo humano que trabaja en un hospital, el me da sangre y yo le doy dinero. Es un intercambio justo ¿Verdad?
-Si que lo es- Dijo Shogo

---------------------------------------------------o-------------------------------------------


Por otro lado Beckett y Arurth habían llegado a Ciudad Ventrue, la capital de Henoc.
Al parecer ya los estaban esperando. Arurth si bien es cierto pertenece al Sabbat es una persona muy influyente en la política del mundo vampirico.







La ciudad Ventrue es algo así. Solo que más gris. El palacio que ven atrás se llama el palacio Krün, es el lugar donde se reúnen los principales representantes del gobierno (incluyendo la oposición Sabbat)

-Beckett, no quiero que se arme un espectáculo con nuestra llegada a la ciudad.
-¿Con nuestra llegada?
-Si, recuerda que muchos te dan como muerto y…
-Arurth, yo ya estoy muerto hace buen tiempo.
-Si lo se, pero no me refiero a esa clase de muerte, si no a que estabas muerto muerto.- Arurth hizo una pausa.- ¿Sabes que pasaría si volvieras a la luz publica?
-Quizá te robaría un poco de protagonismo- Dijo Beckett con una sonrisa.

Ambos caminaron hacia el palacio Krün, donde se reúnen los miembros más importantes de la Camarilla y del Sabbat.

En la puerta habían dos guardias vestidos con largos sacos largos y negros igual que sus corbatas, pantalones y zapatos. Su camisa era blanca como la nieve y usaban unas gafas que también eran negras. Llevaban consigo unos sables de acero pulido que bastaba con mirarlos para sentir el filo de la hoja. Posiblemente era de la misma calidad o mejor que la glaicus de Beckett.

-Identifíquense por favor- Dijeron los dos guardias de la entrada deteniendo el paso de Beckett y Arurth.
-Soy Arurth Brand, líder supremo del Sabbat y vengo con un acompañante- Dijo mostrando a Beckett que había cubierto su rostro con una capucha.
-Bien, pueden pasar- Dijo uno de los guardias dando pase a Arurth y a Beckett

Caminaron hacia el vestíbulo. El lugar estaba decorado en oro. Habían candelabros por todo el salón y el piso estaba totalmente alfombrado con el material mas fino que puede haber.

-¿Por qué te cubres el rostro?
-así es mejor, además, imagínate la sorpresa que voy a dar a tus amigos diputados.
-No es gracioso Beckett- Dijo Arurth con tono de preocupación.
-Eso depende del punto de vista de cada uno mi querido amigo.

Llegaron al Gran salón, una sala circular cuyos curules se elevan de forma espiral hasta el techo. Los curules son de madera de cedro cubiertos en pan de oro y la alfombra era roja, roja como la sangre.

En el salón ya habían curules ocupadas por representante de cada ciudad de Henoc.

-¿Miren quien llego? El famoso Arurth.- Dijo uno de los diputados que estaba en el lugar
-Victorino Di Giali, siempre tratando de llamar la atención del publico. Típico de clan Giovanni.

Victorino Di Giali es el representante del clan Giovanni. Es un tipo que en el mundo humano siempre realiza fiestas ostentosas y de mucho lujo, claro que nunca superan las fiestas de los Ventrue pero si se llevan el crédito por el esfuerzo.

-¿A que haz venido Arurth? Las declaraciones a la prensa se hacen en otro lugar, no aquí.- Dijo Victorino, en un tono muy altanero.
-He venido por que tengo que hablar con Dominick.

Se escucho un murmullo en toda la sala

-El príncipe negro no tiene nada que hablar contigo Tzimisce, mejor regresa por donde viniste y llévate a tu amigo.
-¿Mi amigo?
-Si, el encapuchado que esta a tu lado.
-¡Ah! Pues el no es solo mi amigo. También es amigo Dominick.
-¿Qué?
-Si, como lo oyes. ¿Por qué no te presentas?
-Hasta que me lo pides Arurth-Dijo Beckett quitándose la capucha.

Victorino quedo boquiabierto a ver el rostro del encapuchado.

-No puede ser…Beckett…no puede ser.
-Hola Victorino, ha pasado mucho tiempo ¿Cuánto habrá sido? ¿50? ¿60 años?
-Tú estabas muerto.
-Eh…Al parecer no.

Todos en la sala estaban sorprendidos, estaban viendo a Beckett.

-Ahora, no es por querer faltarte el respeto y nada por el estilo Victorino pero ¿Podrías mover tu cuerpo muerto italiano y dejarnos pasar?
-Pero tu…
-¿Qué no oíste? ¡Apártate!

Victorino no dijo nada y se aparto del camino

-Después de ti Arurth-Dijo Beckett haciendo una reverencia de broma a Arurth
-Gracias.

Ambos siguieron de largo. Se dirigieron hacia un portón esculpido en piedra con una figura de dos espadas cruzadas.

Beckett voltio a ver a todos los que estaban en el salón

-Me gustaría quedarme a hablar con ustedes, pero será para otra oportunidad.



Vaynard.